miércoles, 4 de mayo de 2011

Coca-Cola, la gran depredadora de agua


Rebelión_04/05/2011

Coca Cola siempre ha sido presentada como uno de los iconos del poder norteamericano en el mundo. Esta multinacional es una de las menos respetuosas con el medio ambiente allí donde se instala. Sirva el dato, que hay más de 170 universidades, muchas de ellas norteamericanas que ponen trabas a la venta de sus productos, precisamente por estas malas prácticas ambientales. Universidades como la de Atlanta, Toronto, California, Berlín o las de Irlanda han expulsado a Coca Cola de sus campus

La compañía Coca Cola es la empresa de bebidas más grande del mundo, según sus propias palabras, en el año 2004, utilizó 283.000 millones de litros de agua. Esa cantidad permitiría dar de beber a todo el mundo durante diez días, o dar agua potable durante 47 días al año a la gente que no dispone actualmente de agua potable en el mundo.

Como vemos, los productos de Coca Cola están siendo cuestionados por los consumidores en todo el mundo. Estos productos contribuyen de manera importante al desarrollo de graves problemas sanitarios, incluyendo obesidad, diabetes y problemas dentales por lo que se están produciendo campañas para eliminar estos productos de escuelas e institutos.

La marca Coca Cola, lo mismo que Pepsi Cola, están sistemáticamente envueltas tanto en problemas medio ambientales como sanitarios. Veamos algunos casos.

En la India, los plaguicidas en las bebidas gaseosas son un caso típico de doble rasero sanitario. Uno válido para americanos y europeos y otro para los hindúes. Los productos de Coca Cola fabricados en este país nunca pueden ser vendidos en los mercados de la Unión Europea o de los Estados Unidos. En el año 2005, se han rechazado sistemáticamente los envíos de esta marca, fabricados en India por considerar que no son seguros sanitariamente.

Un sector de la población muy importante de la India se está oponiendo a Coca Cola por el abuso que hace de sus recursos hídricos. Sus empresas hacen un uso abusivo tanto en cantidad como en calidad de los recursos del agua subterránea en un país donde muchas comunidades aún no tienen acceso al agua. Este abuso provoca un gran descenso en el nivel de las aguas subterráneas, lo cual deja sin agua a decenas de miles de personas.

Mientras que Coca Cola emplea 2,7 litros de agua por litro de Coca Cola, en la India usa 4 litros de agua, con lo cual, tres litros de agua es contaminada y devuelta sin ninguna depuración siendo descargada en los campos vecinos, contaminado así los suelos y las aguas subterráneas

En el estado hindú de Kerala la gente está muy preocupada porque Coca Cola toman agua de sus acuíferos usándola para sus fábricas lo que provocan una severa escasez en las granjas y en los centros urbanos de la zona.

Los análisis químicos realizados, confirman que en la India los productos de esta marca presentan altos porcentajes de pesticidas, especialmente DDT, en proporciones treinta veces superiores que las permitidas por las autoridades norteamericanas y europeas.

En estos tiempos de la globalización, las normas también deben de ser globalizadas. La responsabilidad la tienen las multinacionales de proveer productos que sean seguros para los consumidores. Si un producto no es seguro para los norteamericanos y europeos, tampoco debe serlo para los demás seres humanos

Coca Cola tiene la obligación de liberar de contaminantes sus materias primas antes de introducirlas en el mercado. Resulta chocante que estas multinacionales aboguen por reglas comerciales globales e inversiones corporativas, pero cuando se les cuestiona su mal proceder invocan inmediatamente las leyes locales o nacionales. Coca Cola no paga el agua que usa en India, utilizando diariamente millones de litros. Desde 1998, la fábrica de Coca Cola en Plachimana (India) contamina las tierras, el agua y el aire de la zona, y el número de enfermedades aumenta, sobre todo las cutáneas. Además seca los pozos. A partir de marzo de 2004, esta fábrica ha sido cerrada al impedirle el uso de los recursos hídricos subterráneos que son propiedad comunitaria

Coca Cola también tiene problemas en México, donde explotan de forma muy irracional el acuífero más rico existente en la zona de San Cristóbal de las Casas, en el estado de Chiapas. A lo largo del año 2000, se hacen análisis de las aguas utilizadas para sus procesos industriales, resulta que éstas contienen más del doble del plomo permitido por las autoridades.

Podemos tener la impresión de que europeos y norteamericanos estamos a salvo de estas malas prácticas de Coca Cola, pero esto no es así.

Coca Cola lanzó para el mercado británico la marca de agua embotellada DASANI, en el año 2004, al precio de 1,4 euros el medio litro de agua. Es presentada como agua natural pura, en una botella de plástico azul. Esta agua embotellada es el mismo agua que ofrece la cañería de agua corriente en Londres de la compañía THAMES WATER, con un costo de 0.004 euros el medio litro, mientras que la misma agua es cobrada por Coca Cola a 1,4 euros, con lo que el negocio y la desvergüenza es absoluta. Al agua de la cañería se le añadía bromato para darle sabor. El bromato es un producto cancerígeno y presentaba el doble de lo permitido legalmente por lo que tuvo que retirar todas las botellas. La noticia provocó en Gran Bretaña un impacto social y mediático sorprendente.

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En Polonia, el mal lavado de los recipientes produce moho y hongos en la marca de agua embotellada Bon Aqua, filial de Coca Cola. En el año 2003, Panamá sanciona con 300.000 dólares a esta multinacional por contaminar con colorantes el río Matasnillo, la bahía de Panamá y el ecosistema de la ciudad. En el año 1991, un tribunal colombiano demuestra que Coca Cola vendió sus bebidas contaminadas.

Bélgica, Holanda y Luxemburgo, en el año 1999, retiran sus productos del mercado por estar contaminados por moho, dióxido de carbono y otras formas de contaminación bacteriana, puesto que habían enfermado más de doscientas personas. Sus productos contienen un exceso de dióxido de carbono en las botellas, así como raticidas en los palets para el transporte de sus latas.

En el mismo año, Francia suspende la comercialización de algunos productos de Coca Cola, debido a la existencia de raticidas en sus productos, porque los médicos descubren en intoxicados, por esta marca, una destrucción de glóbulos rojos en la sangre, que ocasiona anemia, insuficiencia renal y en casos extremos hasta la muerte.

En los países desarrollados, Coca Cola emplea 2,7 litros de agua por litro de Coca Cola, pero a este despilfarro hídrico hay que añadirle que el agua que se necesita para obtener el azúcar que emplea en un litro de Coca Cola que varía entre los 175-200 litros, como afirma Jason Clay de WWF¿Cabe mayor despilfarro hídrico?

Coca Cola es una de las principales multinacionales del mundo y su poder es inmenso. Sistemáticamente consigue acallar o minimizar sus prácticas hídricas y sus problemas sanitarios. Poderoso caballero es don dinero, donde los medios de comunicación viven fuertemente de la publicidad. Este es un medio de presión impresionante.

¿Qué debemos exigir a Coca Cola y otras multinacionales de refrescos con prácticas similares?

En primer lugar, que sea respetuosa con el medio ambiente, depurando al máximo sus desechos y que sus necesidades de agua no conlleven problemas de escasez hídrica y sanitarios a las poblaciones cercanas a sus factorías.

En segundo lugar, que sus estándares de calidad, ya sean sanitarios o de otro tipo sean globales y por otro lado que cumplan las máximas garantías para la salud.

Algunas de sus prácticas empresariales son también escandalosas. Sus productos contienen transgénicos. Financio la campaña del republicano George Bush con más de 600.000 dólares. Se nueve en paraísos fiscales (Barhein, islas Caiman……) para evitar pagar impuestos. Se opuso al tratado de KYOTO y actúa con grupos de presión en la FAO y la Organización Mundial de Salud para que no le creen problemas

Por último, ante los abundantes casos de malas prácticas hídricas y sanitarias que han estado desarrollando, estas deben desaparecer y que dedique una parte de sus abundantes beneficios (22.000 millones de dólares) sean inviertan a través de organismos internacionales de la ONU en solucionar los problemas de agua que sufre el mundo y que se prevén que aumentarán y sino hacen esto, debemos acabar con este tipo de multinacionales.

martes, 3 de mayo de 2011

Australia, el extremismo hídrico


Rebelión_03/05/2011

Australia es el continente más seco del mundo, produciéndose un gran extremismo climático, con grandes periodos de sequía extrema junto a lluvias torrenciales que provoca grandes catástrofes.

Ante la progresiva escasez de agua, el gobierno australiano está desarrollando desde 2006, unos proyectos para controlar y administrar mejor sus recursos hídricos. Esta iniciativa abarca tanto a científicos de centros estatales como privados, que trabajan en colaboración para combatir el problema de la sequía y señalan al calentamiento global como principal responsable de la situación hídrica en que vive el país.

Desde 1960, la temperatura aumentó un promedio de 0,8º. A la par, sus precipitaciones disminuyeron progresivamente, sobre todo en el sur y oeste de Australia.

Para el científico Tom Hatton, Australia se está secando y los desafíos para administrar el agua son complejos y requieren soluciones multidisciplinares. El estudio de las consecuencias del cambio climático plantea la combinación de opciones para hacer coincidir la demanda de los objetivos ambientales y lograr la aceptación pública de las nuevas estrategias, son alguna de las problemáticas hídricas que deben de resolver los científicos australianos.


Como vemos, en Australia el tema del agua potable es una preocupación nacional debido a su progresiva escasez. Los agricultores y ganaderos son los principales perjudicados, ya que sus ganados y cultivos sufren el impacto de la sequía que ya dura diez años seguidos.

En las grandes ciudades australianas también hay una gran alarma, existiendo restricciones en el consumo del agua: lavar un coche, regar un jardín y hasta ducharse son actividades realizadas bajo control con la finalidad de cuidar el agua.

- La cuenca del Murray-Darling

El principal sistema hídrico del país está formado por el Murray-Darling que en su conjunto drena una de las mayores cuencas del mundo y recoge aguas de toda Nueva Gales del Sur al oeste de la Gran Cordillera Divisoria, gran parte del norte del estado de Victoria, el sur de Quesnsland y parte de la Australia Meridional

El río Darling es el más largo del país con un curso propio de 1.485, pero al que habría que unir el sistema hídrico del Culgoa-Balonne-Condamine que le suponen otros 1.372 km., con lo que la longitud del río Darling es de 2.857 km. El río parte desde el norte de Nueva Gales del Sur hasta su confluencia con el río Murray en Wentworth (Nueva Gales del Sur).

El río Murray es uno de los principales ríos de Australia. Su nombre proviene en honor del Secretario de Estado para las Colonias, sir George Murray, que ostentaba el cargo en el momento en el que le descubrieron los europeos. El nombre fue elegido por el explorador Charles Stuart. Fue explorado, en la primera mitad del siglo XIX, por los europeos instalados en el país y desempeño un papel importante por ser navegable para barcos de vapor y permitió el desarrollo de actividades agrícolas.

Nace en Forest Hill, cerca del monte KOSCIUSZKO en los Alpes australianos, a una altitud de 1.800 metros, discurriendo por la vertiente occidental de esta cadena montañosa. Atraviesa las planicies del interior, formando numerosos meandros y separando el estado de Victoria y de Nueva Gales del Sur. Se dirige posteriormente hacia el noroeste y girando hacia el sur, hasta unirse con el río Darling y juntos hacen los 500 km en el estado de Australia Meridional.

En su desembocadura, el Murray-Darling atraviesa el lago Alexandrina, antes de desembocar en el océano Índico cerca de Goolwa.

El caudal del río Murray es escaso, en comparación con otros ríos comparables en extensión y longitud. Además tiene un caudal muy irregular a lo largo del año. Su caudal ronda los 450 m3/año. Su caudal específico es de 0,41litros/segundo/km2 nada comparable con los 6,1 litros/segundo/km2 del río Obi o los30 l/s/km2 del Amazonas.

El río Murray aporta muy poca agua al océano Índico, pues sus aguas sirven para el riego de grandes superficies agrícolas, para el consumo de la ciudad de Adelaida y además sufre una gran evaporación.

Esta poca agua que lleva en su desembocadura tiene tres consecuencias para el medio ambiente:

  • Produce que su estuario se llene de arena.
  • Provoca una salinización de los lagos costeros.
  • Debilita los frágiles ecosistemas del delta.

Como Australia está sufriendo grandes y extremas sequías, ha provocado ya en tres ocasiones que el cauce del río Murray se haya secado. Su régimen hidrológico es de tipo pluvial. Las precipitaciones se van reduciendo progresivamente a lo largo de su recorrido. Además de esta reducción de las precipitaciones, la evaporación aumenta y sobrepasa las aportaciones que le dan las lluvias.

Además de la fuerte evaporación, el Murray pierde mucha agua por las filtraciones. Debido al estancamiento que sufre su recorrido y al aumento de las temperaturas, se provoca que estén creciendo algas que envenenan sus aguas.

  • La contaminación

La contaminación del agua con el transcurso de los años se ha convertido en un problema de enorme importancia. Entre los contaminantes destacan agentes patógenos, materia orgánica, nutrientes, metales pesados y productos químicos tóxicos provenientes mayoritariamente de la agricultura, sedimentos y sólidos en suspensión, hierro y sales.

En Australia la calidad del agua de sus sistemas hídricos empeora a causa de las actividades humanas que se desarrollan en sus cuencas. Los sedimentos, los nutrientes y los materiales tóxicos al igual que la proliferación de malas hierbas acuáticas afectan a los sistemas hídricos.

Las medidas que se proponen para mejorar la salud de sus sistemas hídricos pasan por la recogida urbana de las aguas pluviales, así como acuerdos con el sector industrial para impedir los vertidos provenientes de sus actividades. Los australianos consideran cada vez a las aguas pluviales como un recurso a recoger y aprovechar en vez de un deshecho que eliminar.

  • Demografía y agua.

Australia es un país con una gran extensión territorial (7.714220 km2) pero con una población escasa que no llega a los 22 millones de habitantes.

Desde finales del siglo XX los gobiernos australianos han desarrollado una política demográfica expansiva conocida como “big Australia” y su objetivo era un crecimiento de la población hasta los 36 millones de habitantes para el año 2050 y ello facilitaría un mayor desarrollo económico. Esto se conseguiría a través de un aumento de la tasa de natalidad de los australianos y con un proceso regularizado de emigración.

Esto se ha parado en seco a partir de 2006, y ahora el objetivo es asegurar que habrá agua suficiente en el futuro para la población australiana actual.

- La desalinización como alternativa.

Australia se está volcando cada vez más hacia los océanos que la rodean (Pacífico e Índico) para la obtención de agua dulce.

Las cinco ciudades más grandes del país tienen ya previsto un gasto conjunto de unos 9.000 millones de euros para la construcción de plantas desalinizadoras que le aseguren agua dulce para su población.

Para el año 2012, las grandes ciudades australianas obtendrán el 30% del agua que consumen de los océanos. En Perth, Brisbane y Sydney ya están operando plantas desalinizadoras. Se están terminando las de Melbourne y Adelaida. La primera planta desaladora fue la de Perth en el año 2006 y ya se encuentran construyendo una segunda planta.

Este plan de desalinizadoras levantan críticas porque se argumenta que hará aumentar el cambio climático debido a que estas plantas requieren grandes cantidades de energía y propugna otras medidas menos costosas, como una mejor conservación del agua existente, una actualización y conservación de las redes de suministro de agua en las ciudades evitando las pérdidas y un menor consumo industrial y familiar con maquinaria más eficientes. Es decir, plantean trabajar como reducir la demanda en vez de un aumento exponencial de la oferta de agua.

La española Acciona es la que está construyendo la desalinizadora de ADELAIDA (1.000.000 de habitantes), que pretende dar agua al 50% de su población. Su producción será de más de 100.000 millones de litros anuales de agua potable o 300.000 m3 al día.

El sistema que utiliza Acciona en esta desalinizadora es la de la ósmosis inversa. El agua marina es captada del mar a través de una tubería a 1.500 metros mar adentro y de allí es llevada hasta la zona de pretratamiento anterior a la ósmosis inversa. Usan unas membranas de ultrafiltración con la finalidad de mejorar la calidad del agua y asegurar un funcionamiento más estable de la planta.

La ósmosis inversa consiste básicamente en empujar el agua hacia unas membranas a gran presión de forma que llegué al otro lado el agua limpia de impurezas y de sal.

- Sacar agua del viento

Los australianos están desarrollando la idea de extraer agua de la humedad del aire aprovechando la energía eólica como fuente de energía al mismo tiempo. Es el llamado sistema WHISSON

El sistema consiste en refrescar el aire y conseguir agua. No importa cuanta agua se extraiga porque los océanos la reponen inmediatamente. Para evitar el coste de refrigerar el aire, se recurre a un sistema que se parece a un molino de viento, que tiene muchas aspas, cada una tan aerodinámica como el ala de un avión.

Un molino de viento pequeño WHISSON en la azotea de una casa de pueblo o ciudad puede proveer toda el agua necesaria para vivir en ella. Un molino grande sobre un edificio de oficinas o rascacielos puede independizarlo del abastecimiento de agua urbana.


Como vemos, la situación hídrica australiana es extrema y esto origina que tengan que cambiar el modelo de desarrollo económico e incluso demográfico para adaptarse a su realidad hídrica.

lunes, 2 de mayo de 2011

Fukushima o la inhumanidad capitalista


Viento Sur_02/05/2011

En unas notas escritas después del desastre nuclear japonés, el Dr. Abraham Behar, presidente de la Asociación de Médicos franceses para la Prevención de la Guerra Nuclear (AMFPGN), se preguntaba: “¿Quién se preocupa de los empleados de mantenimiento de Fukushima?: Se alzan voces que recuerdan la suerte de los 50 técnicos que hacen lo que pueden en la central altamente radioactiva. ¿Pero quién se preocupa de los 300 empleados encargados de los trabajos sucios, al lado de los bomberos y de su ridículo chorro de agua, y que son de hecho los “liquidadores” japoneses?” /1.

“Las condiciones de trabajo son espantosas”, reconoce Thierry Charles, director del Instituto de Radioprotección y Seguridad Nuclear (IRSN), citado por Catherine Vincent en un artículo publicado el 18 de marzo /2. Todavía entonces resultaba difícil para los periodistas verificar hasta qué punto estaba justificada dicha valoración. La suerte de los “fogoneros” de la nuclear –los empleados de las empresas subcontratadas– seguía siendo muy “mal conocida”, señalaba el 23 de marzo Philippe Pons, corresponsal de Le Monde que vive desde hace décadas en el archipiélago. El sociólogo Paul Jobin, especialista en esta cuestión, sabía sin embargo lo suficiente para avisar: “Sin refuerzos, los obreros de Fukushima están condenados” /3.

¿Son tan peligrosas las dosis de radioactividad recibidas por estos trabajadores de la nuclear como lo afirma Paul Jobin, “potencialmente mortales” en palabras de la Criirad, que critica la manera como actúan las autoridades japonesas? /4 Aunque muchos “expertos” pretenden que no, apoyándose en los datos oficiales (claramente incompletos) y en los “niveles” de exposición a las radiaciones autorizados legalmente –olvidando que estos niveles han sido definidos teniendo en cuenta las necesidades de las industrias afectadas y no criterios médicos: la prueba de ello es que cambian según las urgencias y los países, como si los efectos de las radiaciones variaran según el lugar y el momento /5.

Así, el 19 de marzo, las autoridades japonesas elevaron el máximo legal hasta 250 milisieverts (mSv), para poder continuar enviando asalariados al frente de Fukushima y reducir las evacuaciones de población. Paul Jobin señala que “en período normal, en Japón el máximo legal de exposición está en 20 mSv de media al año durante cinco años, o un máximo de 100 en dos años, que de por sí ya es muy elevado, pero se puede entender esta decisión 'de urgencia' como un medio para legalizar su muerte próxima y evitar tener que pagar indemnizaciones a sus familias, ya que los riesgos de cáncer aumentan en proporción a la dosis encajada. Con dosis de 250 mSv, los riesgos de cánceres, mutaciones o de efectos sobre la reproducción son muy elevados” /6.

Más allá de las cifras, un poco abstractas, las condiciones impuestas a los “fogoneros” de la nuclear de Fukushima deberían convencer a quien todavía dude de que la salud de los seres humanos no es la primera preocupación de los industriales y gobernantes. Han sido descritas por el corresponsal de Le Monde Philippe Mesmer /7, de la AFP /8 o del diario nipon Asahi /9. Todos los empleados de Tepco ¬–la empresa responsable del centro–, bomberos y soldados que intervienen en la central corren grandes riesgos; pero los trabajos más peligrosos (teniendo que chapotear en charcos de agua muy radioactiva) los realizan los asalariados de las empresas subcontratadas: “Los sacrificados de Fukushima [...] echan cables para restablecer la electricidad, despejan los cascotes que se amontonan por todas partes, riegan los reactores privados de sistemas de enfriamiento e intentan relanzar el funcionamiento de los equipos”.

Es cuestión de recortar los costes: ¡a pesar de la dureza de la tarea, los “trabajadores del riesgo” están mal alimentados! “Comemos dos veces al día. En el desayuno, galletas energéticas; para cenar, arroz instantáneo y alimentos en conserva”, explica Kazuma Yokota, vigilante de la central, a un equipo de la televisión nipona. No hay comida al mediodía. Durante los primeros días de la crisis, cada participante sólo recibía un litro y medio de agua embotellada. Duermen (brevemente) en condiciones precarias en el mismo emplazamiento de Fukushima, en un edificio previsto para resistir en parte a las radiaciones, sobre una estera y con una manta de plomo, que supuestamente les protege: “Los empleados duermen en grupo en las salas de reunión, los pasillos o cerca de los baños. Todos duermen directamente sobre el suelo” /10.

Los “gitanos de la nuclear”, como se les llama en Japón (se desplazan de central en central, de obra en obra, en función de las necesidades –también en Francia se habla de los “nómadas de la nuclear”), viven por tanto 24 horas al día en un entorno contaminado. Ahora bien, faltan dramáticamente equipos de protección. A veces no tenían más que un dosímetro para cada dos personas –según Tepco, tras la catástrofe del 11 de marzo sólo quedaron 320 dosímetros en condiciones, de los 5.000 que oficialmente había en almacén /11. Van calzados con botas de caucho o botines de plástico. “Como las condiciones de trabajo son cada vez más peligrosas, no creo que se pueda encontrar a otros asalariados que acepten ir allá”, ha confiado un subcontratista al diario Asahi /12.

El movimiento antinuclear –no sólo los sindicatos– debe asumir la defensa de los asalariados en peligro. Como señala Abraham Behar, “sólo los trabajadores corren un doble riesgo, el de las grandes dosis ligadas con los accidentes y el de las dosis menores como toda la población expuesta y contaminada [...] Perdonad el viejo reflejo de médico que considera que la vida de cada paciente es 'el bien más precioso' y se pregunta: ¿qué solidaridad podemos, debemos, poner en pie con los oscuros trabajadores eventuales japoneses? El movimiento sindical ha sabido movilizarse por los eventuales de la industria nuclear y la Unión Europea ha tomado algunas disposiciones proyectivas. Y nosotros, ¿qué hacemos?”

Aunque no guste a los apologetas de la energía nuclear, la gravedad del peligro que corren los que intervienen en Fukushima no ofrece ninguna duda. El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar Social /13 de Japón lo reconoce a su manera: “Nunca es bueno tener un tipo de trabajo que requiera poner su vida en peligro”, ha declarado al diario Asahi uno de sus altos funcionarios, “sin embargo, la importancia de resolver la situación de la central nuclear desborda el marco de la política social. No estoy seguro de que la prioridad actual sea la seguridad de los trabajadores”. Aunque en un lenguaje un tanto elíptico, no se puede hablar más claro /14.

Cuanto más precarizado está el trabajo, tanto más influye sobre los asalariados el chantaje del empleo y sobre las empresas subcontratistas el chantaje del mercado. Paul Jobin señala que en estas condiciones “estos obreros trabajan muchas veces sin respetar las normas de protección. El patrono de una pequeña empresa cercana a Fukushima 1, que había trabajado por cuenta de fabricantes de reactores nucleares (General Electric, Hitach, ...), me enseñó en 2002 el sello ‘sin anomalías’ que había utilizado durante años para falsificar la tarjeta sanitaria de los obreros a su cargo, hasta que él mismo sufrió un cáncer y fue rechazado por Tepco” /15.

El riesgo nuclear es ocultado en todas partes, empezando por Francia. Dadas las circunstancias, los decretos gubernamentales del 30 de marzo sobre las condiciones para que los trabajadores se beneficien de una jubilación anticipada16 adquieren valor simbólico. Las radiaciones ionizantes (radioactividad) cancerígenas, antes mencionadas, “fueron discretamente retiradas de la lista”, aunque “figuraban en el proyecto de decreto presentado el 23 de febrero”.

“Así, el personal de la industria nuclear, y en particular los asalariados de las contratas, que son quienes sufren las mayores exposiciones, son dejados de lado por una disposición que sirve para todas las exposiciones profesionales a cancerígenos", denuncia Michel Lallier, representante de CGT en el Comité superior para la Transparencia y la Información sobre la Seguridad Nuclear. "Es un contrasentido y una injusticia flagrante" /17.

Cuando ha estallado públicamente el escándalo, los trabajadores que intervienen en la central en crisis ha obtenido mejores condiciones de protección e indemnizaciones –a la espera de que los empleados de las subcontratas se beneficien también de las nuevas medidas. Pero todo esto dice mucho sobre la falta de preparación de la industria nuclear y del gobierno ante un accidente de importancia. La Tepco ha tenido que confesar que, en cuanto a sus propios empleados, no tenía previsto un nivel de prima correspondiente a la crisis actual, y nunca había previsto “una situación en que los trabajadores deberían intervenir de forma continuada bajo un alto nivel de radiaciones” /18.

Esto muestra la inhumanidad cotidiana del capitalismo para quien la salud y la vida de los trabajadores –o de las poblaciones vecinas, víctimas de la contaminación– es sólo una variable ajustable, como el salario. En nombre del interés de los accionistas, Tepco había rechazado adoptar medidas de seguridad legalmente exigidas, y había negociado a la baja los contratos de seguros. Si le hace falta, mañana se declarará en quiebra para dejar al Estado la carga de las indemnizaciones.

Pero la Tokyo Electric Power Compagny (Tepco) no es un representante marginal en el mundo de los negocios. Fundada en 1951, esta multinacional japonesa se ha convertido en el mayor productor privado de electricidad del mundo. ¡Nada menos! La política de Tepco arroja una luz cruda sobre el reverso del decorado, sobre la naturaleza del capitalismo realmente existente.

Traducción: VIENTO SUR

Notas

1. Humanité, 21/03/2011. Ver en ESSF (art. 20978): ”Fukushima, manutentionnaires, radiations, seuils et désarmement”.

2. “Les ‘liquidateurs’ de la centrale travaillent dans de conditions ‘affreuses”, Le Monde, 19/03/2011.

3. Le Monde, 24/03/2011. Paul Jobin, sociólogo, es especialista en Japón, profesor titular en la Universidad de París-Diderot. Ha estudiado la situación de los obreros de la industria nuclear en el archipiélago y en particular en la central 1 de Fukushima.

4. Ciirad: Comisión independiente de Investigación y de Información sobre la Radioactividad. Ver en ESSF (art. 21101) su reciente comunicado: La autoridad de seguridad nuclear japonesa considera que los accidentes ocurridos en la central de Fukushima Daichi deben ser clasificados en el nivel 7, el más elevado.

5. Sobre las consecuencias de las radiaciones nucleares en la salud, ver sobre todo en ESSF Annie Thébaud-Mony (art. 20786), “Nucléaire: la catástrophe sanitaire”, y Paul Benkimoun (art. 20795), “Fukushima: irradiation, contamination..”, ambos aparecidos inicialmente en Le Monde.

6. op.cit.

7. “Le quotidien radioactif des ‘liquidateurs’ de Fukushima”, Le Monde, 2/04/2011.

8. Ver en EDDF (art. 21122): “Fukushima: l’ insupportable quotidien des liquidateurs de la centrale nucléaire”.

9. Ver sobre todo en ESSF (art. 20992) en su edición en lengua inglesa del 5/04/2011: “Fukushima: Worker safety takes back seat in dealing with nuclear crisis”

10. AFP, op.cit

11. Asahi, op.cit

12. AFP, op.cit

13. Ministry of Health, labor and Welfare

14. Asahi, op.cit

15. Philipe Pons, op.cit.

16. Esto es, una jubilación con el 100% a los 60 años.

17. Francine Aizicovici, “L’exposition à la radioactivité est exclue del critères pour la retraite anticipée“, Le Monde, 15/04/2011.

18. Asahi, op.cit

Fuente: http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/index.php?x=3869

domingo, 1 de mayo de 2011

Apicultores alemanes protestaran contra los plaguicidas de Bayer, responsables de las muertes de abejas en todo el mundo

Ecoportal_01/05/2011

Apicultores de toda Alemania han anunciado que van a protestar contra los plaguicidas neonicotinoides con motivo de la asamblea de accionistas BAYER el viernes. Imidacloprid y clotianidina, fabricado por Bayer, se encuentran entre los principales factores responsables de las muertes de abejas en todo el mundo. A pesar de estos pesticidas ya prohibidos en varios países, la compañía se niega a detener su producción. La seguridad alimentaria está en peligro a causa de descenso de la polinización.

La Coalición contra los peligros de BAYER presentó una moción en contra en la reunión y pidió al Consejo de Administración que no sea ratificado, a sabiendas de poner en peligro las poblaciones de abejas en todo el mundo. La Coalición ha estado llamando la atención sobre el gran peligro para las abejas y los insectos silvestres planteados por los productos agroquímicos, desde la década de 1990.

Sólo recientemente las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PNUMA publicó un informe sobre las muertes de abejas y describió la BAYER plaguicidas Poncho (clotianidina) y Gaucho (imidacloprid) como un riesgo para numerosos animales. El estudio dice: “Los insecticidas sistémicos, tales como los utilizados como revestimientos de semillas, que migran desde las raíces a través de toda la planta, hasta llegar a las flores, lo que potencialmente puede causar la exposición crónica tóxicos para los polinizadores no objetivo. Varios estudios revelaron la alta toxicidad de los productos químicos tales como el imidacloprid, clotianidina, tiametoxam y los ingredientes correspondientes para animales como los gatos, peces, ratas, conejos, pájaros y lombrices de tierra. Los estudios de laboratorio han demostrado que los productos químicos tales pueden causar la pérdida de sentido de la orientación, la memoria y afectar el metabolismo cerebral, y mortalidad por cualquier causa.”

Debido a su alto nivel de persistencia, los neonicotinoides puede permanecer en el suelo durante varios años. Aunque los cultivos sembrados en campos no tratados cuando las sustancias se utilizaron en los años anteriores puede llevar hasta las toxinas del suelo a través de sus raíces y contienen concentraciones que son peligrosas para las abejas.

Se mostraron efectos particularmente dramáticos en la primavera de 2008: en el sur de Alemania, el insecticida causó el mayor número de muertes de abejas en las últimas décadas. La intoxicación como resultado del tratamiento de semillas de maíz, que derivó en los campos vecinos. Sin embargo, Poncho y Gaucho se siguen utilizando en la agricultura y la jardinería. En Alemania, esto dio lugar a alrededor de un cuarto a un tercio de todas las poblaciones de abejas que se perdieron el año pasado. las abejas silvestres, mariposas y otros insectos útiles desaparecido en muchas regiones, al mismo tiempo.

El otoño pasado, una evaluación interna de los EE.UU. Agencia de Protección Ambiental (EPA) llegó a la opinión pública. Se describen los estudios presentados por Bayer como objeto la inocuidad de la clotianidina como insuficiente. Según la exposición de la EPA, el riesgo es especialmente grande para las abejas de miel. Dado que la autorización de comercialización válida preliminares hasta la fecha en los Estados Unidos se basa precisamente en estos estudios, las asociaciones de EE.UU. del medio ambiente y la apicultura han exigido que la autorización de comercialización se retirara. 1,2 millones de firmas se han recogido para subrayar esta demanda.

Las investigaciones recientes de toxicólogo Dr. Henk Tennekes confirmar la crítica. En su libro “Un desastre en ciernes”, Tennekes demuestra que los riesgos a largo plazo de los neonicotinoides son mucho mayores de lo que se supone. Tennekes establece: “Los riesgos de los insecticidas neonicotinoides imidacloprid y tiacloprid para los artrópodos en el agua y el suelo puede ser subestimado. Los límites aceptables se basan principalmente en pruebas a corto plazo. Si los estudios a largo plazo se llevaran a cabo, las concentraciones mucho más bajas pueden llegar a ser peligrosos. Esto explica por qué cantidades de imidacloprid puede provocar disminución de abejas en el largo plazo. “Dr. Tennekes exige una prohibición inmediata de los productos.

Un estudio titulado El enigma de las pérdidas de abejas publicado el verano pasado por científicos italianos también llega a la conclusión de que el impacto de los plaguicidas sobre las muertes de abejas mundial está subestimado y que los científicos financiados por la industria química, con frecuencia deliberadamente ignoran los riesgos.

La mortalidad de las abejas tiene consecuencias de gran alcance para la ecología global y de los alimentos básicos del mundo. Las abejas desempeñan un papel crucial en la polinización de muchas plantas. Aunque BAYER ha sido informado acerca de las causas y las protestas se han incrementado año tras año, la empresa se niega a tomar medidas por razones puramente relacionados con los beneficios, y el tiempo de los intentos de una y otra vez para distraer la atención de su responsabilidad. Las ventas de Gaucho y Ponch fueron aproximadamente 800 millones de euros en 2010.

Fuente: http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/Apicultores_alemanes_protestaran_contra_los_plaguicidas_de_Bayer_responsables_de_las_muertes_de_abejas_en_todo_el_mundo