sábado, 8 de enero de 2011

Sobre la triple vírica, el autismo, los fraudes científico-poliéticos y la prudencia crítica

Rebelión...08/01/2011


“El timo de la vacuna que nunca provocó el autismo”. Así titulaba Ainhoa Iriberri su artículo para Público [1] en torno a la triple vírica MMR y los síntomas gastrointestinales y el autismo. “Un médico manipuló los datos de un estudio para demandar a farmacéuticas” era el encabezamiento de su nota.

Antes de entrar propiamente en materia me permito recordar brevemente algunos datos esenciales sobre vacunación que tomo prestados de una conversación de enero de 2010 con el gran científico internacionalista franco-barcelonés, nacido en el campo republicano de Argelès-sur-Mer, Eduard Rodríguez Farré [2].

Las vacunas son efectivas para prevenir las enfermedades infecciosas aunque no todas ellas pueden tener vacunas. ¿De qué depende su efectividad? Del tipo de microorganismos de que se trate. Gracias a las vacunas se han eliminado enfermedades infecciosas que eran gravísimas hace muy pocos años. Actualmente, un médico joven, aquí, en Europa, por ejemplo, no ha visto morir a la gente de difteria, ni de tosferina, ni de fiebres de Malta, ni de una serie de afecciones que era corrientes, muy corrientes, en los años cincuenta y sesenta del siglo XX. De hecho, el único procedimiento que ha permitido eliminar totalmente una enfermedad que causaba alta mortalidad en el planeta, hablo de la viruela, ha sido la vacunación [3].

Vacunando, ocurre con todas las vacunas, lo que persigue es que el organismo propio reaccione produciendo anticuerpos frente a un agente patógeno que ya es completamente inocuo porque, fundamentalmente, está muerto. Existen enfermedades sobre las que no hay forma hasta ahora de obtener vacunas. Las vacunas contra los virus es uno de los prototipos: hay ciertamente vacunas antivirales altamente eficaces, contra la fiebre amarilla por ejemplo que es gravísima por ser es mortal gran parte de las ocasiones. Pero el virus de esta fiebre es, lo que los farmacólogos llaman, un virus constante, un virus que sigue teniendo la misma estructura a lo largo del tiempo.

Las vacunaciones son obligatorias en algunos países. En Alemania, en Francia, también en Gran Bretaña. En España no lo es. Empero, las personas que no se vacunan están viviendo a expensas de los que se han vacunado. Toda vacunación tiene riesgos, desde luego, que dependen del tipo de vacunación. Se calcula que puede haber una reacción adversa grave por cada millón de vacunaciones. Hay, desde luego, reacciones leves: la mayor parte de las reacciones adversas se producen en el lugar de la inoculación (eritemas, inflamaciones, fiebre, dolores articulares).

Los argumentos contra la vacunación son diversos, no son unánimes. En el mundo anglosajón, en frecuentes ocasiones, y aunque pueda parecer imposible, la reacción contraria reside en el hecho de que las vacunas provienen de los animales, en que no son productos naturales, y, se afirma, hay que defenderse siempre de manera natural. Siguiendo esta consideración, pondríamos en peligro, morirían de hecho, millones de seres humanos. Otro argumento “crítico” señala que vacunando no seleccionamos y hacemos más débil a las poblaciones. Mejor pasar página ante el tufillo fascistoide-nietzscheano de esta “argumentación”: por más epidemias que haya sufrido la humanidad nunca se ha hecho resistente a la peste o a la viruela de forma natural. Sea como fuere, desde el punto de vista estrictamente científico, desde el marco conceptual en el que se mueve la ciencia médica, no hay por ahora ninguna razón atendible contra la vacunación.

Toda intervención médica tiene riesgos y beneficios. El balance, en este caso, no permite dudas ni admite discusión. Son indudables los beneficios de la vacunación. Eduard Rodríguez Farré recordaba un caso vivido por él: “Cuando estudiaba Medicina, te hablo de hace muchos años, yo he visto niños que se morían… Cuando hacía medicina en urgencias, el niño se te moría de ahogo y había que hacerle una traqueotomía porque tenía una difteria. Los niños que tenían tosferina se pasaba meses padeciendo enormemente. Las epidemias de tifus, los tifus eran corrientísimos. Y todo esto en la Medicina actual. Si pensamos en la medicina del siglo XIX, en la peste bubónica. Por higiene, por cuestiones sanitarias, la viruela, los brotes de viruela eran terribles. No es necesario continuar. La vacunación ha sido, y esto creo que pocos médicos podrían negarlo, el arma más potente que ha habido más potente que ha habido para prevenir enfermedades”.

Se ha comentado en ocasiones que la presencia del timerosal en las vacunas más recientes ha provocado incremento de autismo en la población. La Audiencia Nacional española ha admitido a trámite, o está en trámites previos, una reclamación de responsabilidad patrimonial al Ministerio de Sanidad y a los laboratorios GlaxoSmithKline, Sanofi Pasteur MSD, Wyeth, Lederle y Berna Biotech España, fabricantes de vacunas con timerosal por los posibles daños que haya causado. La demanda está impulsada por la Asociación Vencer el Autismo (AVA) y la Asociación para Protección Ambiental a través del Ecoturismo y en la Defensa de la Salud (ANDECO), en nombre de 59 familias. Aunque no es el timerosal propiamente, se habla de que el mercurio orgánico puede determinar autismo.

No existe ninguna evidencia de que el autismo, en opinión de ERF, esté causado por el mercurio. El autismo es un problema complejo. Sostener lo anterior sería equivalente a afirmar que la depresión o los trastornos psicóticos, la esquizofrenia por ejemplo, la puede determinar tal o cual producto. No es esa la posición de ERF: si efectivamente el timerosal determinase autismo, tendríamos que tenerse en cuenta que todos hemos recibido ese producto con las vacunas. De 40 millones de españoles, probablemente 38 estén vacunados contra muchas infecciones y en la época en que se nos vacunó había timerosal. Con ello, el porcentaje de autismo se hubiera incrementando mucho entre la población española. El autismo, recuerda ERF, “es una enfermedad muy poco frecuente, grave sin duda, pero que responda a la vacunación… Podría ser una aportación que incrementara la vulnerabilidad, siempre cabe la posibilidad desde luego, pero esto habría que justificarlo, que demostrarlo. Yo no he visto hasta ahora ningún dato, ningún estudio contrastado, que confirme esa conjetura”.

Pues bien, Ainhoa Iriberri ha recordado en el artículo referenciado de Público que en febrero de 2010, The Lancet se retractaba de uno de los ensayos clínicos que más negativamente había impactado en la salud pública: un trabajo publicado en 1998, hace más de una década, que vinculaba la administración de la vacuna triple vírica (MMR), la que protege del sarampión, las paperas y la rubeola, con un nuevo síndrome combinación de síntomas gastrointestinales y autismo. El paper fue ampliamente publicitado, claro está, por uno de sus autores, su autor principal, el gastroenterólogo británico Andrew Wakefield. Consecuencia: la esperable: miles de niños en todo el mundo dejaron de recibir la vacuna triple vírica, cuando no todo tipo de vacunas.

The Lancet ha rechazado públicamente el trabajo. Metió la pata hasta la yugular pero ha reconocido su error (y el horror). Pero, por el contrario, el movimiento antivacunación, que es casi tan viejo como la traslación terráquea, sigue defendiendo la estrecha relación entre autismo y vacunas. Las consecuencias, comenta la periodista de Público, se han sufrido incluso en España. Así “lo demuestra el brote de sarampión que se registró recientemente en un colegio de Granada, en el que varios padres se negaron a vacunar a sus hijos”.

Pero he aquí que la British Medical Journal (BMJ) publica desde principios de enero una serie de reportajes que demuestran que Andrew Wakefield no sólo manipuló los datos para obtener la conclusión que había conjeturado sino que, además, “confundió a los padres de los participantes en su estudio y falseó los datos que estos le ofrecieron”. El fraude se ha podido comprobar al comparar el historial clínico de los niños con la información publicada en la revista.

La revista publica también un relato del fraude según el propio descubridor del desaguisado, el periodista Brian Deer que ha investigado el caso desde 2003: según sus datos, corroborados afirmativamente por el Colegio General de Médicos Británicos, de los 12 niños que se citaban en el estudio de Wakefield, “sólo a uno se le confirmó el diagnóstico de autismo regresivo”. Eran supuestamente nueve los casos que se citaban en The Lancet. Además de ello, los pacientes fueron seleccionados por mediación de activos grupos antivacunación y el estudio realizado fue financiado por angelicales abogados que pretendían demandar a las farmacéuticas fabricantes de la vacuna [5]. El grupo de leguleyos interesados habían contratado al gastroenterólogo Wakefield como asesor. Por si faltara algo, aunque en el estudio se afirmaba que los 12 niños estaban sanos antes de administrarse la vacuna, la investigación ha demostrado que cinco de ellos habían tenido problemas previos. En el trabajo, la última guinda, se afirmaba que los síntomas del nuevo síndrome se habían dado los días posteriores a la vacunación: en algunos casos pasaron meses.

Wakefield, actualmente, no tiene permiso para ejercer como médico en Reino Unido. Pero sigue dirigiendo un centro de autismo en EEUU que cuenta con muchos seguidores. No es el único lugar.

¿Hay motivos para desconfiar de las farmacéuticas? Los hay, tantos como la lista completa, que es infinita, de los números primos. Pero de los desmanes contrastados una y mil veces de las grandes multinacionales, todo un poder fáctico de la globalización imperial, no puede inferirse que toda crítica, documentada o no, sea pertinente. Si la información de Iriberri es correcta en todos sus nudos, la actuación de Andrew Wakefield, no hablemos ya la del interesado grupo que financió su sesgada investigación [6], no tiene nada que ver con una ciencia que merezca ese nombre ni con la veracidad y la justicia. Es un fraude, un enorme engaño. No solo científico sino ético, poliético. Los abogados que diseñaron o le ayudaron en su estrategia son parte contratante de la parte contratada. Nada nuevo bajo el sol: entre listillos sin piedad y revólveres desenfundados anda el juego aunque se enfrenten, sin enfrentarse realmente, a gigantes impíos.

Mientras tanto, niñas, niños afectados, familias desesperadas que, como todos nosotros haríamos, como es razonable desear y hacer, quieren aferrarse a un clavo ardiendo, y son conducidos y están en manos de gente desalmada. De gentes sin corazón limpio y con la mirada puesta, esencialmente, en sus ya abultadas cuentas bancarias. Lo suyo sigue siendo cazar ratones, no les importa el procedimiento. Que en algunos casos sea una cosmovisión cerril, dogmáticamente asumida por tradición, prejuicio o desinformación la que mueva la actuación de algunos (pseudo)científicos o de algunos abogados interesados no quita un ápice de responsabilidad a las dimensiones de la barbarie que estimulan.

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PS: Dado que el Ebro pasa realmente por Zaragoza y Mora de l’Ebre, y en sus cercanías murió, junto con tantos otros compañeros, un joven soldado republicano llamado Salvador López Campo, me permito resumir una información sobre lo sucedido en Bangladesh –Naimul Haq, “Vacunas para todos, clave del éxito”-, de la que daba cuenta recientemente rebelión el pasado 7 de enero de 2011 [7], directamente relacionada con nuestro asunto.

Bangladesh es uno de los pocos países empobrecidos que lograrán cumplir el cuarto de los objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio. Se trataba de reducir la mortalidad infantil en dos tercios entre 1990 y 2015, y eso pese a que, desde luego, la pobreza sigue ubicada en el puesto de mando de la sociedad bangladeshí. ¿Cómo se ha conseguido?

Por los esfuerzos para llegar a los distritos más alejados, aquellos que suelen ser pasados por alto u olvidados cuando se trata de servicios de salud. La mortalidad infantil disminuyó 5,3 % al año entre 1993 y 2007, según un estudio divulgado en septiembre de 2010. Bangladesh creó una estrategia "equitativa" para atender a todas las familias, sin excluir las más pobres, combinando planificación familiar, temáticas de género, fortalecimiento del sistema de salud y campañas de inmunización. Mohammad Amjad Ali Fakir, jefe de salud del distrito Mymensingh, al norte de Dhaka, lo ha explicado así: "Hay un fuerte mecanismo de control. Cada niño o niña cuenta y registramos todos los nacimientos de la comunidad para disminuir las posibilidades de que quede algún menor sin vacunar". Havia Jatun, una ciudadana de unos 60 años, ha admitido mientras mecía a su nieto: "Cuando era joven le huía a la vacuna. Pero ahora que comprendemos los beneficios, rara vez faltamos".

Bangladesh ha obtenido importantes logros gracias a su programa ampliado de vacunación que incluye inmunización contra seis enfermedades infantiles: difteria, tos ferina, tétano, tuberculosis, sarampión y poliomielitis. En la última década, se apuntaló su programa de vacunación para cumplir el objetivo anual de inmunizar por lo menos a 90 % de los menores de un año. En 2008, se impulsó la campaña "Llegar a todos los distritos" con apoyo de la Unicef. Se calcula que desde entonces hasta ahora se han evitado 9,6 millones de muertes (dos millones más que toda -¡TODA!- la población de Catalunya por ejemplo) de menores de un año (Se estima que ese programa de vacunación evita que mueran anualmente unos 3,2 millones de menores de 12 meses). Consecuencia de todo este esfuerzo realizado en un país con medios no sobrantes: alrededor del 98 % de la población está vacunada, incluidas las personas que viven en zonas montañosas de muy difícil acceso.

Bangladesh no registra ningún caso de poliomielitis desde noviembre de 2006. En 2010, se lanzó otra gran campaña de vacunación contra el sarampión y 35 millones de niños y niñas recibieron un refuerzo. Ni que decir tiene: los asistentes en salud han sido actores clave de la campaña. Eso significa invertir en sanidad, nunca el dasto es desmedido diga lo que diga el conseller de Economía del gobierno Mas-Mascarell, Andreu Mas-Colell. Bangladesh cuenta con unos 26.000 asistentes de la salud y una cantidad similar de otros dedicados, concretamente, al bienestar familiar y que se encargan de actualizar los registros comunitarios. "Durante años fue difícil llegar a las zonas más alejadas sin asistentes en salud y en bienestar familiar", señaló Jahangir Alam, jefe de vacunación y programas de atención médica primaria de Mymensingh. Pero lo han conseguido.

Notas:

[1] http://www.publico.es/ciencias/354828/el-timo-de-la-vacuna-que-nunca-provoco-el-autismo

[2] Miembro fundador del Comité Antinuclear de Catalunya (CANC) en 1977, Eduard Rodríguez Farré es médico especializado en toxicología y farmacología en Barcelona, en radiobiología en París y en neurobiología en Estocolmo. Ha dirigido durante muchos años el Departamento de Farmacología y Toxicología del CSIC en Barcelona. Como experto en toxicología ha asesorado al gobierno cubano en la epidemia de la neuropatía óptica, a la OMS en el síndrome del aceite tóxico y a la Unión Europea sobre la investigación en programas de salud pública y sobre la Encefalopatía Espongiforme Bovina. Actualmente es subdirector del Instituto de Investigación Biomédicas August Pi i Sunyer del CSIC (Barcelona). Socio fundador de la asociación Científicos por el Medio Ambiente (CiMA), Eduard Rodríguez Farré es coautor (autor principal para ser más preciso), junto al autor de esta nota, de Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energía nuclear en la salud y el medio ambiente, El Viejo Topo, Barcelona, 2008 (con prólogo, presentación, epílogo y notas finales de Enric Tello, Joaquim Sempere, Joan Pallisé, Jorge Riechmann y Santiago Alba Rico). La entrevista sobre vacunación fue publicada por partes en las páginas de rebelión. Una de las referencias: Una conversación con Eduard Rodríguez Farré sobre vacunas, vacunación y salud pública. “Las vacunas son efectivas para prevenir las enfermedades infecciosas aunque no todas las enfermedades infecciosas pueden tener vacunas". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99869

[3] De hecho, como es sabido, la palabra “vacuna” proviene del término viruela.

[4] Quedó de manifiesto, recuerda AI, en la investigación del Colegio General Médico Británico (GMC), a cuya trascripción tuvo acceso la revista británica BMJ.

[5] Una de las peores y más estúpidas bromas, políticamente muy significativa desde luego, de un programa televisivo de crítica política como “Polonia” (TV3), impensable, todo hay que admitirlo, en otras televisiones públicas y, desde luego, en la mayor parte de las “privadas”, es el tratamiento de las críticas de Teresa Forcades i Vila, a quien presentan como una histérica monotemática que ve por todas partes, se hable de lo que se hable, incluso si se comenta la existencia o inexistencia de números perfectos impares, la conspiración omnipotente y omnisciente de las farmacéuticas. O mejor, como (mal)dicen los guionistas del programa muy serviles en este nudo, mientras hacen temblar estudio y decorados, de las FARMACÉUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUticas.

[6] Grupo que, ciertamente, más allá de descalificacioes poliéticas, alguna sanción deberían merecer.

[7] http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97257

viernes, 7 de enero de 2011

Envían a los asesinos de mirlos a investigar su muerte
El escuadrón de la muerte de la fauna salvaje del gobierno de EE.UU.

CounterPunch_07/01/2011


¿No se sienten hipócritas los funcionarios de la fauna silvestre al responder a las preguntas de los medios sobre la “lluvia” de mirlos en vísperas de Año Nuevo, a sabiendas de que cada año matan 200 veces más para eliminar “pestes”?

En 2009, el Servicio de Inspección de la Salud de Animales y Plantas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (APHIS, por sus siglas en inglés), parte del USDA, dijo que envenenó a 489.444 mirlos de alas rojas en Texas y 461.660 en Luisiana. También mató a tiros a 4.217 mirlos en California, 2.246 en Dakota del Norte y 1.063 en Oregón según sus registros publicados.

Ni siquiera hablaremos de los estorninos, cuervos, cornejas, palomas, gansos, búhos (sí, búhos), halcones, pichones, patos, alondras, pájaros carpinteros y fochas aniquilados utilizando dólares del contribuyente para beneficiar a rancheros, agricultores y otros intereses privados. O de las ardillas, conejos, tejones, gatos monteses, castores, marmotas, coyotes, zarigüeyas, mapaches y pumas.

Los súper-machos del Wildlife Service también mataron a tiros en 2009 a 29 grandes garzas azules, 820 airones y 115 ibises de cara blanca, a pesar de los peligros conocidos al acercarse a aves zancudas.

Cuesta saber lo que es peor: que agencias gubernamentales como APHIS, la Universidad Estatal de Luisiana (LSU) y el Departamento de Agricultura y Forestación de Luisiana ayuden a agricultores arroceros y terratenientes con nuestros dineros públicos, o la política de tierra calcinada con veneno de sus arrozales “hasta reducir drásticamente las poblaciones de mirlos”, como lo define Noticias de la Estación de Investigación del Arroz de la LSU.

APHIS incluso utiliza a mirlos de alas rojas enjaulados como señuelos para atraer a mirlos salvajes dice la revista Audubon y “pre-ceba” un área con alimento no envenenado para obtener la cantidad máxima de víctimas.

El veneno del gobierno para mirlos no sólo mata mirlos.

“APHIS se asegura de que el banquete envenenado sea especialmente tentador para la fauna salvaje colocando el alimento en la primavera. Eso atrae a pájaros y a otra fauna salvaje porque las fuentes de alimento, especialmente insectos, son limitadas al principio de la primavera.” Dice la Sociedad Nacional Audubon. “El arroz envenenado también parece muy sabroso porque las aves están migrando. El arroz envenenado es un bufetpreparado para que lo coma cualquier pájaro, pero especialmente los que están cansados y hambrientos de tanto volar.” El gobierno utilizó el producto químico DRC-1339 para envenenar al más de millón de mirlos que mató en 2009, incluida Luisiana. El avicida, llamado Starlicide, causa “daño irreversible a los riñones y al corazón”, dice APHIS. “Una muerte silenciosa y aparentemente indolora ocurre normalmente entre 1 y 3 días después de la ingestión”, escribe un portavoz de APHIS en el sitio en la red, probablemente seguro de que la muerte no tardará tres días.

Es posible que los funcionarios de la fauna salvaje del gobierno también sientan que son hipócritas respecto a los miles de peces tambor muertos en el río Arkansas unos días después de que los mirlos de ala roja cayeran del cielo la víspera del Año Nuevo.

Es porque las agencias de la fauna y la flora salvajes también matan vías fluviales enteras de peces cuando sirve a su propósito.

El año pasado, los funcionarios de la fauna salvaje de Illinois envenenaron a 90 toneladas de carpas doradas y sábalos en el Chicago Sanitary and Shipping Canal con el producto químico Rotenone, que asfixia a los peces, para apoyar la industria de la pesca deportiva. Un año antes envenenaron a decenas de miles de carpas doradas, koi, lubinas, percas, bagres, e híbridos de pez luna y perca azul en el Lincoln Park de Chicago para rehabilitar la laguna.

Matando peces para salvar una laguna o a mirlos para ayudar a los agricultores, los funcionarios de la fauna silvestre del gobierno no honran ni al “público” ni a la “confianza” en la Doctrina de Confianza Pública que juraron respetar. Y la fauna salvaje tiene mucho más que temer que la víspera de Año Nuevo.


Para contactos con Martha Rosenberg escriba a: martharosenberg@sbcglobal.net

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens y revisado por Caty R.

Fuente: http://www.counterpunch.org/rosenberg01052011.html

jueves, 6 de enero de 2011

Cocos rompen economía srilankesa

IPS_06/01/2011


Sri Lanka es el cuarto mayor productor mundial y un importante exportador de cocos, pero la escasez de cultivos y la sequía obligaron al país a importarlo. El activista por los derechos de los agricultores Sarath Fernando atribuye la crisis de los cocos a sesgadas políticas gubernamentales y a soluciones cortoplacistas. "Ahora el gobierno prohíbe la tala de cocoteros, cuando debería haberlo hecho hace mucho tiempo", dijo, agregando que "esto es como cerrar la puerta del establo luego que el caballo salió corriendo". Según Fernando, las inadecuadas políticas de seguridad alimentaria en el país han redundado en esta necesidad de importar productos básicos esenciales.

Los precios del coco se duplicaron debido a la escasez. "Hemos decidido importar cocos, pero todavía no ha llegado el primer envío", dijo el secretario del Ministerio de Comercio Interno, Sunil Sirisena.

Respondiendo a reclamos de la oposición en cuanto a que bajo las normas de protección de las plantas el coco solamente puede importarse con fines de investigación y no para el comercio, Sirisena señaló que se enmendará la ley para cumplir con este requisito.

Sri Lanka también importa carne de pollo y huevos; dos millones de estos, procedentes de India, fueron distribuidos en el mercado el lunes.

Aunque ésta no es la primera vez que se importan huevos o pollos para compensar la escasez, sí es la primera que llegan cocos a un país que los ha exportado durante décadas.

Fernando dijo que la producción alimentaria local necesita fortalecerse, destacando que un programa lanzado hace unos años por el presidente Mahinda Rajapaksa y titulado "Construya el país cultivando más alimentos" fue un buen comienzo pero perdió impulso. En el marco de este programa se iba a crear cuatro millones de huertas domésticas. "Sin embargo, no había instalaciones ni estructuras que respaldaran esta campaña, y ahora estamos importando alimentos", explicó Fernando.

El economista agrícola Nimal Sanderatne dijo que la productividad arrocera es elevada en Sri Lanka, y la tercera en el mundo luego de Japón e Indonesia. "Pero podemos mejorar la producción actual a entre cinco y seis toneladas por hectárea", que actualmente es de 4,5 toneladas, señaló. Pero los costos de producción en todos los sectores alimentarios clave, como el arroz, el coco y el pollo, siguen siendo muy altos, principalmente debido al elevado costo de importar fertilizantes y alimento para las aves. Los salarios también son los más altos de la región.

Los productores locales sostienen que el coco que se importa del sureño estado indio de Kerala puede introducir enfermedades y hongos que afecten a la vegetación srilankesa. Los cocos de Kerala son mucho más pequeños que los de Sri Lanka, y cualquier beneficio en materia de precios se ve anulado por el tamaño del producto importado, señalan.

Como a los terratenientes locales les resulta más difícil ganarse la vida cultivando cocos en Sri Lanka, muchos venden sus predios a constructores, principalmente para edificar viviendas. En los últimos dos años hubo 362.000 hectáreas de tierra arable en el país. Antes eran unas 400.000. Algunos economistas sostienen que, pese a esto, las nuevas tierras destinadas a los cocoteros estarán particularmente en las zonas del norte y este del país, devastadas por la guerra entre el gobierno y los rebeldes Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (1983-2009).

El coco rallado se usa para elaborar condimentos srilankeses, mientras empresas como la multinacional Nestlé procesan leche de coco en polvo para cocinar. El aceite de coco también se usa para cocinar. Hay otros usuarios domésticos e industriales de este fruto: por ejemplo, las cáscaras se usan como leña y como adornos.

Los productores de coco reclaman un subsidio del gobierno. Actualmente se subsidia el arroz, el té y el caucho. Pero, según Fernando, incluso si se concedieran subvenciones, el costo de producción no se reduciría. "Los costos de mano de obra son altos, y también está el intermediario, que compra barato al agricultor y le vende a un alto precio al consumidor", dijo.

Fernando también culpó a instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional por alentar una política de importación de alimentos. "Podemos producir nuestros propios alimentos sin fertilizantes costosos y mediante una agricultura ecológica. Podemos crear huertas domésticas, pero las políticas tienen que ser las correctas", dijo el activista.

Para el economista y parlamentario de la oposición Harsha de Silva, precios estables ayudarán a los agricultores. "Los cultivadores necesitan tener información sobre precios y demanda con entre tres y seis meses de anticipación, para poder prepararse", opinó.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97263

miércoles, 5 de enero de 2011

La "burbuja" de la industria genética directa al consumidor y sus fraudes
Las trampas de la genética hecha a medida

Diagonal_05/01/2011


El negocio sin reglas de la genética directa al consumidor plantea conflictos éticos y nuevas discriminaciones. Diversos estudios y expertos denuncian su dudosa base científica.

“Sería fantástico regalarle a mi novio algo como un test genético de su ADN y el mío”. “Claro, sería fantástico” […]. “Ok, le quitaré de alguna manera una muestra de saliva, os la enviaré y le haréis el test, ¿verdad?”. “Desde luego”. Éste es el contenido de una grabación secreta, publicada en julio por la Oficina de Responsabilidad del Gobierno estadounidense (GOA).

La entidad investigó las empresas que venden pruebas genéticas directamente a los usuarios, grabando conversaciones entre clientes ficticios y representantes de estas compañías. Otras charlas son menos alegres: “Si mi riesgo es alto [según el test], ¿es seguro que voy a tener un cáncer de mama?”, pregunta la posible cliente. “Tienes un riesgo muy alto de, bueno, tenerlo de verdad”.

Los expertos consultados por la GOA calificaron las respuestas de las empresas de “mentiras absolutas”, “peligrosas”, “irresponsables”, “desconcertantes”, “horrorosas” y “sin base científica”. Éste es el cuadro presentado por la pujante industria de la genética directa al consumidor. Se trata de un negocio basado en vender test genéticos a los usuarios, sin regulación ni prescripción médica, muchos de ellos accesibles en todo el mundo a través de internet, a menudo disfrazados de “experimentos científicos recreativos”.

“Estas empresas prometen detectar enfermedades, confirmar relaciones de parentesco, identificar el grupo étnico de procedencia o incluso encontrar la pareja “biológicamente’ ideal”, explica Gemma Marfany, investigadora en genética e integrante del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona.

La mayoría de los expertos miran con desconcierto hacia este negocio. En octubre, un equipo de especialistas en bioética clamó en la revistaScience por la regulación del sector. Algunos invocan el escenario de la película Gattaca, que dibuja un mundo donde la discriminación genética es la regla. Sin embargo, probablemente el escenario es menos sugerente. La genética ‘hecha en casa’ parece más bien un negocio con escasa base científica, nacido de las cenizas de la ‘burbuja genética’ de la última década.

El mercado de los genes

La empresa Counsyl Inc., que recibió en septiembre el Premio a la Innovación, patrocinado por The Wall Street Journal, comercializa un test que promete detectar en la saliva de los padres hasta cien variantes genéticas asociadas a enfermedades raras que podrían afectar a los hijos, por el coste de 700 dólares (muy bajo comparado con el promedio). Otra aplicación muy común son los test de paternidad. Algunas universidades de EE UU barajan usar los test genéticos como prueba de pertenencia a determinados grupos raciales, que tienen cuotas reservadas en las carreras. La empresa 23andme, pionera en el sector, permite subir la información genética en una red social.

Scientificmatch.com aconseja la pareja ideal en función del perfil genético. También abunda la oferta de dietas “basadas en tus genes”. “En EE UU, hay mutuas privadas que tienen en cuenta los test para calcular las tarifas de sus asistidos. Incluso, hay quien propone utilizarlos para seleccionar los candidatos a una plaza de maestro, en función de su propensión al comportamiento esquizoide”, apunta Marfany.

Desde la primera secuenciación del genoma humano hace una década, los costes de esta operación se han reducido 10.000 veces y la velocidad se ha multiplicado por 50.000, según datos publicados en abril por la revista Nature. En la actualidad, son decenas los individuos cuyo genoma se conoce con detalle. Pero este número podría crecer exponencialmente, lo que abre la puerta a la promesa de la genética personalizada. Pronto, cada uno podría llevar su ADN en un USB, conocer su predisposición a ciertas enfermedades y disponer de fármacos y dietas personalizados.

Negocio con pies de arcilla

Este escenario podría ser demasiado optimista. “Las promesas de Clinton y Blair con la secuenciación del genoma humano no se han cumplido”, observa Miquel Porta, médico y catedrático de Salud Pública de la Universidad Autónoma de Barcelona. “En las últimas décadas, las empresas biotech reconocen haber perdido más de 90.000 millones de dólares; ha estallado una auténtica burbuja genética, tan especulativa como otras burbujas”, afirma Porta. El informe de la GAO define la genética directa al consumidor como una “mutación fraudulenta de la industria genética”.

La crítica principal se centra en la escasa calidad de los test en comercio. Para su informe, la GAO envió muestras de diez individuos a cuatro empresas, en el año 2006. Los resultados fueron contradictorios: a uno de los pacientes se le diagnosticó un riesgo alto de cáncer e hipertensión por una empresa, mientras otra dijo que era bajo, y una última, que estaba en el promedio. A un voluntario que llevaba marcapasos se le dijo que tenía bajo riesgo de arritmias.

Las propias premisas científicas de la genética directa al consumidor son débiles. En primer lugar, nunca se secuencia un genoma completo, sino trozos asociados a ciertas condiciones de salud. Porciones de genoma que el test ignora podrían contener información relevante. En segundo lugar, según detalla Marfany, “muchos test genéticos sólo miden riesgos, no son una sentencia, siempre hay que complementarlos con la información clínica”. El ADN varía muchísimo de persona a persona: cuáles de estas variantes influyen en las enfermedades está en buena parte por descubrir.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Las-trampas-de-la-genetica-hecha-a.html

martes, 4 de enero de 2011

Agua, conflicto y seguridad

04/01/2011 Por: Gian Carlo Delgado Ramos

Del total del agua en el planeta sólo el 2.5% es agua dulce disponible para el consumo humano. Ésa, dado los crecientes niveles de contaminación, es cada vez de menor calidad y su localización está cambiando debido a la alteración del ciclo hidrológico. Mientras tanto, el consumo aumenta, no sólo por el crecimiento poblacional, sino por los crecientes patrones de consumo, en buena medida relacionados al tipo de vida de la población.

Introducción

Como es de conocimiento público, del total del agua en el planeta, unos 1,400 millones de m3, sólo el 2.5% es agua dulce disponible para el consumo humano. Ésa, dado los crecientes niveles de contaminación, es cada vez de menor calidad y no sólo, su localización está cambiando debido a la alteración del ciclo hidrológico, mucho en respuesta a fenómenos como el cambio climático. (2)

Mientras tanto, el consumo aumenta, no sólo por el crecimiento poblacional, sino por los crecientes patrones de consumo, en buena medida relacionados al tipo de vida de la población.

Y es que ésa es cada vez más urbana y sin embargo sigue requiriendo más alimentos, todo en un contexto de una dieta que tiende a colocar la carne como alimento central (la producción de un kilo de carne de res requiere alrededor de 15 mil litros de agua además de que genera una gran cantidad de afectaciones ambientales como la emisión de gases de efecto invernadero lo que a su vez afecta el ciclo hidrológico (3). A nivel mundial lo es poco más de la mitad y en México, según INEGI, ya lo es en una proporción de ¾ partes. (4) Es un escenario complejo pues se estima que las zonas del centro-norte captan el 31% del agua en el país, involucran ¾ partes de la población; el 90% de las regiones de agricultura de riego y 70% de la industria generando el 87% del producto interno bruto (PIB). En cambio, en el sur sureste se observan datos opuestos con 23% de la población, 69% del agua y 13% del PIB. (5)

Se observa que la demanda de agua para consumo humano en México aumento seis veces en el último siglo y por tanto que la disponibilidad media per capita ha disminuido en una tasa media anual de 2.4% en los últimos 60 años (se pasó de 17 mil 742 m3 a 4 mil 312 m3). (6)

También es evidente la sobre-explotación de los acuíferos del país se triplicó en las últimas tres décadas del siglo pasado (90% de los 655 acuíferos nacionales, están en esa condición) (7); la carga contaminante de los ríos aumentó en 42%; o que el agua de buena calidad en el país disminuyó en 32%. Al mismo tiempo se reconoce que se trata sólo el 30% del agua (ello sin tomar en cuenta la calidad de tal tratamiento); se pierde de manera preocupante la capacidad de infiltración por la creciente degradación de los suelos y la pérdida de la biodiversidad, a la par del aumento de las superficies asfaltadas en las zonas de mayor población; así como se lastima de modo creciente la capacidad natural del ciclo hidrológico de reciclar los contaminantes.

Un dato representativo puntual es el flujo hídrico de la Ciudad de México. Su consumo ronda los 63 m3 por segundo. Obtiene un 50% del líquido del subsuelo pero a un ritmo de sobreexplotación del 140%. Un 25% se obtiene de la cuenca del río Magdalena y el restante 30% proviene del sistema Lerma-Cutzamala (una cantidad equivalente se pierde en fugas una vez en la ciudad). Al mismo tiempo, se desechan unos 45 m3 por segundo y sólo se tratan 4 m3 en las 28 plantas existentes. (8) La ecuación, tal cual, es insostenible en el largo plazo. (9)

Ahora bien, a pesar de lo innegable de los datos arriba expuestos, vale precisar que la escasez de agua también es en buena parte subjetiva en tanto que un estrés hídrico puede ser agudizado por conflictos distributivos, sea por procesos de disputa o despojo por parte de actores locales, regionales o internacionales que usualmente tienen intereses y poder de decisión distintos, divergentes y/o asimétricos. Siendo en tales escenarios, los pobres los más afectados (véase más adelante).

Por tanto, es causal que alrededor del 12% de la población consume el 85% del agua potable en proporciones promedio de un 70% el sector agroindustrial, un 25% el industrial y 10% en consumo doméstico. (10) Se trata de un contexto en el que los tres principales usuarios de agua a nivel mundial son India, China, EUA. Véase figura 1.

Siendo notable el grado de despilfarro estadounidense si se mira en términos per cápita. No sorprende entonces que a nivel mundial existan aproximadamente mil millones de personas sin acceso a agua potable o que 2.5 mil millones carezcan de servicio de saneamiento. El caso mexicano llama la atención pues revela un esquema verdaderamente ineficiente. En el país, el 77% del agua es de uso agrícola, esto es, por encima de la media mundial. Sin embargo, el país no produce los alimentos que requiere puesto que importa poco más de la mitad de sus alimentos, incluyendo granos básicos como el maíz y frijol.

En este contexto, si se toma nota de la advertencia de la CNA Corporation (11), respecto a la estimación de que en el 2025, alrededor del 40% de la población vivirá en países que experimentarán escenarios de escasez significativa, es claro que el asunto toma gran importancia en las distintas agendas de seguridad. Para México, el punto es relevante pues se calcula que para el 2069 el incremento del estrés hídrico será de entre un 20% y un 30% para zonas templadas y de hasta un 60% para zonas de clima cálido. (12) Tal eventual reducción y redistribución de la disponibilidad del líquido se verá acompañada además de un aumento poblacional que para el 2030 será de unos 125 millones de personas, mismas que demandarán un 25% más de agua que la registrada a principios de siglo.

En tal panorama es sintomático que Homer-Dixon sostenga que, “…los conflictos por agua, entre otros recursos estratégicos, pueden desencadenar conflictos bélicos, escenarios violentos y acciones autoritarias con fuertes implicaciones a la seguridad internacional.”

De la seguridad y conflictividad hídrica

La denominada “guerra por el agua”, así advertida a principios del milenio por el entonces vicepresidente del Banco Mundial, Ismail Serageldin aludiendo a que “…la próxima Guerra Mundial será por el agua”, radica, como se indicó, en el hecho de que su localización y calidad está cambiando. En tal sentido, zonas con potencial de conservar/incrementar sus reservas de buena calidad, pero también aquellas en las que se registran cambios de valores y percepciones sobre su escasez/disponibilidad y en las que se gestan intereses encontrados en un contexto de ausencia o cambios en la política y formas de gestión, se perfilan como estratégicas y conflictivas. A ello evidentemente se suma la conflictividad de las zonas donde la calidad y cantidad de agua disponible tiendan a ser decrecientes.

En este tenor, surge como elemento eje, el concepto de geopolítica o geopolitik y que fuese introducido por Rudolf Kjellen (13) y también elaborado por Friedrich Ratzel en el sentido de integrar la política, la antropología y la geografía. (14) Así, desde el deber del Estado de “expandirse o morir” de Ratzel, pasando por Karl Haushofer quien demostró la funcionalidad de la geopolítica en la concepción de la expansión nazi, hasta el pensamiento de John Mackinder, Alfred Mahan, Nicholas Spykman, Oskar Morgenstern, Edward Teller o Hery Kissinger, la geopolítica ha estado directamente vinculada al pensamiento militar, al poder y en particular a la preservación y expansión de la hegemonía mundial. Por lo anterior, la geopolítización del agua alude, estrictamente hablando, al rol estratégico que juega el recurso desde una visión del poder de Estado y de las clases que lo detentan; noción que ha llevado a considerarlo como cuestión de seguridad nacional. Se trata de una securitización del recurso que implica la toma de decisiones extraordinarias comparables al caso de una amenaza militar aunque en los hechos los datos indican que hay todo un abanico de medidas previas a ello. Y es que de 1948 a 1998 ocurrieron en el mundo tan sólo 21 acciones militares de gran escala y 16 acciones militares de escala limitada, mientras que al mismo tiempo ocurrieron 50 actos diplomáticoeconómicos hostiles y 164 actos de hostilidad verbal entre países con problemas derivados por cuencas fluviales transfronterizos. (15)

Ahora bien, es claro que este tipo de conflictos, transfronterizos, no son los únicos. Por el contrario, otras modalidades figuran incluso como las más comunes y las de mayor relevancia desde el punto de vista de la seguridad nacional, particularmente en lo que refiere a la seguridad interna. Me refiero a los conflictos distributivos, usualmente asociados a procesos de desposesión (usualmente en una dimensión de lo local-regional). (16) Esta figura de conflicto puede diferir notablemente de la de geopolítica del agua arriba descrita, y en tales casos es vista por la ecología política como conflicto distributivo de un recurso entre dos o varios actores. (17) Si bien, en efecto, pueden persistir rasgos de securitización, el énfasis es de otro tipo puesto que los conflictos pueden adquirir la forma de:

• disputas locales originadas por la degradación del recurso o desastres naturales;

• disputas por el acceso, uso y usufructo del agua resultantes de (in)migraciones y/o nuevos ordenamientos territoriales

• de procesos de acumulación por desposesión (inclúyase procesos de despojo por la vía del mercado; e.g. privatización formal o de facto, extranjerización); o

• de conflictos entre territorios o unidades políticas definidas al interior de un país por recursos compartidos, por ejemplo, desde el nivel de estados o provincias, hasta municipios y poblados.

Así, frente a la mencionada securitización del agua o de procesos de conflicto distributivo por el recurso, surge el señalamiento del rol que juega la política. Así, la idea de la hidropolítica (18) toma relevancia al ser entendida como la política referida al preciado líquido, pero que no es la política del agua o de aquella de la gestión y administración de los recursos hídricos disponibles. Esta última también se ha calificado como gobernabilidad hídrica en tanto los problemas de las capacidades o agencia de las instituciones para manejar el líquido. Así, la hidropolítica, que es generada por situaciones críticas o potencialmente conflictivas resultantes de la denominada “crisis hídrica” toma cuerpo, por ejemplo, en diversas modalidades de securitización del recurso. Esa puede incluso ser tan sólo a nivel discursivo. Y es que es claro que el acceso, gestión y usfructo del agua no sólo se definen por cuestiones técnicas o administrativas, sino sobre todo por contextos socio-político-económicos particulares.

De ahí que cuando se pretende planificar de manera más compleja y seria, una de las constantes es la aucencia o falta de fluidez de infomación de buena calidad entre los distintos actores responsables y a las diversas escalas de gobienro. Esto debe ser entendido por tanto como un fuerte obstáculo, no sólo a la gestión del líquido, sino a la propia planeación integral ecosocial de los territorios concretos. (19) Pero nótese, no es la falta de información lo que lastima la “gobernabilidad” (20), afectando con ello los contextos. Éstos últimos mas bien son lo que producen tal carencia o dificultad de los flujos de información y diálogo social. Y es que de no hacerse, no sólo quedarían claramente develadas las asimetrias en tanto al acceso, uso, usufructo y responsabilidades de preservación del recurso, sino que además, su costo político ciertamente podría ser mayor.

Geopolítica del agua en AL a principios del siglo XXI

En el continente Americano se identifican cientos de potenciales conflictos distributivos a nivel local, regional e internacional, esto es, prácticamente a lo largo y ancho de las principales cuencas de la región. A grandes rasgos, los conflictos pueden gestarse entre propietarios y/o usuarios del mismo tipo; entre gobierno y concesionarios/propietarios de la tierra; entre el gobierno en sus diversas escalas, las empresas y los pueblos; o entre gobiernos, sean locales, regionales o internacionales.

Los antecedentes son numerosos y van desde luchas de pueblos indígenas y campesinos en defensa del agua de sus territorios, de aquellos en contra de la construcción de represas (e.g. Red Latinoamericana Contra Represas que aglutina a numerosos movimientos – véase: www.redlar.org), hasta disputas mayores entre países. En lo que respectan a estas últimas y las de mayor grado de geopolitización, se identifican en el continente dos escenarios clave: 1) el caso del agua compartida con EUA, tanto canadiense como mexicana; y 2) las zonas del acuífero Guaraní y las de las cuencas compartidas de los ríos Plata/Paraná/Paraguay-Guaporé, Amazonas/Putumayo, y del río Negro-Orinoco.

Vale señalar en torno al primer caso, que las reservas canadienses son las más relevantes de Norteamérica y se localizan a la par del noreste de EUA, la zona más industrializada y con los mayores consumos de agua. Su rol es tal que en el marco de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, se viene hablando de la posibilidad de exportar agua canadiense, un recurso que no quedo fuera del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y que por tanto es mercantilizable en el marco de dicho acuerdo internacional. (21)

Las aguas fronterizas con México (del Colorado y del Bravo), históricamente conflictivas, son relevantes también no tanto por su cantidad sino por su localización. La cuenca compartida del Bravo es justo una zona que tiene serios problemas de agua y de potencial recrudecimiento de las disputas por el líquido en el futuro. Del lado estadounidense además de grandes centros urbanos, existen importantes zonas agroindustriales que comienzan a tener problemas de abastecimiento del líquido (el caso de Texas, Kansas y Nebraska es llamativo dada la fuerte presión que ya ejercen sobre las reservas subterráneas del acuífero Ogalla y que es fuente del 70% al 90% de sus necesidades, mismas que representan el 27% de las tierras irrigadas de esa nación). Del mexicano destaca la fuerte presión que provoca la industria maquiladora, la agroindustria de exportación ahí emplazada, así como las propias necesidades de la población local. (22)

El escenario norteamericano es tan complejo que existe ya la preocupación por la ausencia de acuerdos entorno al agua subterránea binacional, al tiempo que se vislumbran posicionamientos conflictivos como el de la Agencia Stratford que precisan que: “...la debacle fronteriza por el agua puede llevar a descarrilar las relaciones comerciales diplomáticas, dañar el TLCAN y provocar confrontaciones entre los gobiernos locales y los residentes de la zona fronteriza.” (23)

En cuanto al segundo caso, Sudamérica, el asunto no es menor pues sólo el Guaraní cuenta con reservas de unos 55 mil km3 en una extensión de 1,190,000 km2 que se extiende a parte de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Es zona de coexistencia de fuertes intereses empresariales y militares estadounidenses, pero también de otros países como los de Medio Oriente interesados en la compra-exportación-embotellamiento de agua del Acuífero. Ahí, como en el caso de México, hay interés en el negocio de la privatización de los servicios de agua y saneamiento, así como del recurso mismo.

La securitización en Sudamérica es patente desde los intereses estadounidenses como regionales. La militarización por parte de EUA por la vía del Comando Sur, sus bases y emplazamientos militares, responde a garantizar su posicionamiento en una zona estratégica, tanto por los recursos hídricos, biológicos y mineros, como por otros factores. (24) En este escenario, no extraña la advertencia del consejero del Pentágono, Andrew Marshall, sobre la falta de agua potable en el corto plazo y ante la cual EUA debía prepararse para estar en condiciones de “apropiarse” del líquido, “allí donde estuviese” y cuando “fuese necesario”. (25)

Desde luego, la apropiación del recurso es compleja pues no es viable llevarse el agua hacia EUA; no por lo menos en bulto (bulk). Cosa distinta es cuando se habla del agua que se emplaza cerca de las fronteras, o bien, del negocio del agua embotellada. Por tanto, el discurso y la proyección de las fuerzas de seguridad de EUA parecen responder más a justificar el emplazamiento de ésas como parte de una proyección geopolítica que desborda el tema del agua y que entre otras cuestiones sirve para garantizar el fluido negocio producto de la IED de ése país y por tanto de la transferencia de excedentes, pero también para limitar proyectos alternativos de nación o de integración independiente. Esto es, como mecanismo para mantener la subordinación de la región bajo la bien conocida visión monroísta-polkista de “America para los estadounidenses” (26).

Ante ello, se advierte la reacción brasileña de securitizar sus recursos mediante la implementación de un Sistema de Vigilancia de la Amazonía y un Sistema de Protección de la Amazonía como mecanismos de control de sus recursos estratégicos. Lo mismo aplica para Argentina, país que mediante su Plan Ejército Argentino 2025, colocó abiertamente desde 2006 la defensa de los recursos naturales estratégicos como principal hipótesis de guerra. (27)

A modo de reflexión final: conflictos distributivos del agua y seguridad ecológica

Se puede argumentar que la securitización del agua (“el agua como cuestión de seguridad nacional”), logra en el fondo opacar el debate sobre las estructuras sociopolíticas y las relaciones de poder existentes entorno a la degradación ambiental, el acceso, gestión y usufructo desigual de líquido; tanto en términos de las relaciones “Norte-Sur” como de entre ricos y pobres hacia adentro de los propios estados nación del continente. En este contexto, el concepto de seguridad ecológica, en oposición al de “seguridad ambiental” (securitización), adquiere una función explicativa importante si ése es visto como la seguridad de los pueblos y no simplemente del Estado. (28) Y es que mientras la seguridad ambiental del Estado tiende más a la toma de medidas reactivas y por tanto a la búsqueda de una “paz” impuesta mediante la fuerza del Estado (la securitización en su forma típica), la seguridad ecológica alude, como aquí es asumida, a la construcción y operatividad de medidas proactivas, dialogadas, concensuadas y, consecuentemente, socialmente justas. Este último es un esquema, o “un nuevo contrato social del agua” en el que el Estado es sólo un actor más en el proceso de diálogo, no obstante, funge como catalizador de tales o cuales medidas proactivas socialmente pactadas. Y si bien, la cooperación y coordinación de acciones son clave, ello, no debe entenderse como una situación que permite minimizar las responsabilidades diferenciadas de los actores, en particular aquella que le es propia al Estado en tanto responsabilidad social.

Por lo indicado, ante escenarios que prometen una escasez mayor del agua, y por tanto de escenarios de securitización y de conflictos distributivos de diversa índole, un nuevo contrato social del agua parece ser una alternativa necesaria para evitar costos sociales y ambientales innecesarios.

El pronunciamiento de la Asamblea General de la ONU del 28 de julio de 2010 es en este contexto relevante pues reconoce el derecho al agua potable y al saneamiento como derechos humanos básicos e insta a que se les garantice. El meollo del asunto es si se seguirá asumiendo tal derecho desde la óptica del mercado en el sentido de que el hecho de reconocerlo no implica que el líquido sea gratuito. Ese argumento en un contexto de pobreza generalizada (la mitad de la población mexicana vive en la pobreza o pobreza extrema, en un panorama de aumento del empleo informal, del desempleo y de la ausencia de alternativas para la juventud –de ahí los 7.5 millones de ninis) es riesgoso pues los costos sociales pueden ser agudos. Se calcula que para ingresos de un salario mínimo, el pago por el agua, al cierre de la década del siglo XXI, es en México de entre el 10% y el 20% de los ingresos.

Esto es que el costo del agua es peligrosamente regresivo e inequitativo pues puede ser catalizador de conflictos sociales (en tal sentido se contradice nítidamente la idea de seguridad ecológica planteada). Además, el atacar el problema del agua vía la demanda, no resuelve necesariamente el problema medioambiental pues mientras se tenga para pagar, en principio se puede seguir agrediendo la capacidad de carga de los ecosistemas. De subrayarse es que los mayores consumos per capita de agua corresponden justamente a quienes tienen mayor poder de compra. Y es que en cambio, si se mira el asunto dese la “oferta ecológicamente viable”, entendida ésa como la capacidad de carga de los ecosistemas, la propuesta de por ejemplo determinar la capacidad de carga de las cuencas hidrológicas, es clave pues permite definir la “elasticidad” de la oferta independientemente de la demanda (la cual puede ser parcialmente minimizada por medio de un ordenamiento territorial socio-ambiental integral ad hoc).
Ahora bien, cabe advertirse que en esta compleja coyuntura existe la posibilidad de que tome fuerza un discurso que, sobre la base de la crisis del agua y los posibles escenarios futuros, argumente la necesidad de canalizar fuerte sumas de capital a la construcción de infraestructura, lo cuál no es malo, al contrario. Pero, sí puede ser cuestionable en tanto que no necesariamente tiende a resolver o preveer del mejor modo posible los impactos socioambientales negativos existentes o por gestarse (léase, por ejemplo, grandes trasvases, mega-represas, etcétera). Ciertamente serían un gran negocio, pero bien podrían ser diseñados sin considerar seriamente el umbral de carga de los ecosistemas como límite a tales o cuales proyectos; podrían generar una mayor asimetría en cuanto al acceso, gestión y usufructo del recurso; o bien, tan sólo aplazarían el problema (sea en el tiempo o en el espacio).

Así pues, lo que algunos identifican como la débil gobernabilidad del agua en el país, desde la sociología Mills (29) se prefiere calificar tal fenómeno como irresponsabilidad organizada, y que permite no sólo no avanzar sino agudizar la problemática existente. Esta tendencia debe ser revertida con urgencia desde lo que aquí se ha calificado como seguridad ecológica y que implica en el fondo un replanteamiento de lo que se concibe por desarrollo (e.g. “desarrollo para el bien tener” o “desarrollo para el bien vivir”). Desde luego, lo anterior siempre en un contexto de respeto y tomando en cuenta las distintas realidades del país y la diversidad de perspectivas, tanto socioculturales como políticas y, con la condición de que toda acción vele, normativamente hablando, por el bienestar de todos y cada uno de los integrantes del tejido social. De notarse es que hay experiencias exitosas de manejo social/colectivo del recurso hídrico que pueden y de hecho deberían ser tomadas en cuenta. No sólo se trata de casos que permiten visualizar la posibilidad concreta de alternativas, sino que también ofrecen toda una diversidad de experiencias prácticas para cada contexto socioeconómico, político y cultural que se trate.

Tal vez la Constituyente de Bolivia sea uno de los esquemas más relevantes para la Latinoamérica contemporánea, no sólo por el grado de importancia que se le da al agua en términos legales, sino sobre todo, por la elaboración social detrás que llevara al consenso social de concebir al agua como recurso público de uso común. Desde luego, cada país y cada región deberá de experimentar su propio proceso, consolidarlo y mejorarlo con el tiempo a modo de garantizar una seguridad ecológica integral de largo plazo, es decir, del agua y de los propios ecosistemas que sustentan la vida misma.www.ecoportal.net

Gian Carlo Delgado Ramos es Investigador del programa “El Mundo en el Siglo XXI” del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores.

Notas:

(2) Los cálculos estiman que para el 2050 habrá un aumento de la disponibilidad de agua de entre un 10% a un 40% en altas latitudes y zonas tropicales. En cambio, habrá un decremento en latitudes medias y regiones secas de entre un 10% y un 30%. Un escenario en el que las comunidades más pobres serán las más vulnerables y en particular las mujeres y niños.

(3) Sin Autor. “Water shortages are a growing problema, but not for the reasins most people think”. The Economist. EUA, 8 de abril de 2009.

(4) www.inegi.gob.mx

(5) Muñoz Sevilla, Norma y Martínez Rodríguez, María Concepción. “Escasez y distribución del agua en México: impacto sobre la seguridad alimentaria.” Página electrónica del Consejo Consultivo del Agua. México, sin fecha. Disponible en: www.aguas.org.mx/...

(6) Nótese que 1,700 m3 per capita al año es situación de estrés hídrico, mientras que mil m3 es escasez.

(7) En el país existen poco más de 400 mil títulos en el Registro Público del Agua. Es un panorama en el que existe una sobreconcesión del agua. Sólo en 2007 se otorgaron más de 5,400 títulos; 5 mil 29 sin estudio de respaldo. Además, sólo 125 acuíferos sobreexplotados de Baja California, Cuencas Centrales y Río Braco, generaron un déficit de 5 mil 515 millones de m3. Es un contexto en el que a pesar de la urgencia de estudios de valoración serios e interdisciplinarios, es una constante el subejercicio en materia de “Manejo Integral del Sistema Hidrológico”.

(8) Esa agua tratada se usa en un 67% para riego de áreas verdes, 16% para recarga del acuífero, 10% en la industria, 5% en riego agrícola, y el restante en otros usos.

(9) Para mayores referencias sobre los flujos de materiales y energía, o la bioeconomía de la Ciudad de México, léase: Delgado Ramos, Gian Carlo. “Bioeconomía de la ciudad de México. Un balance frente al reto climático” Teorema Ambiental. Año. 16. No. 82. México. Junio-Julio de 2010.

(10) En México, las cifras son 77%, 14% y 9% respectivamente.

(11) CNA Corporation. National Security and the Treath of Climate Change. EUA, 2007.

(12) Magaña Rueda, Víctor. “La vulnerabilidad de México al cambio climático: el caso del agua en el centro de México”. Centro de Ciencias de la atmósfera, UNAM. México, 2008.

(13) Rudolf Kjellen (1864-1922) en “Introducción a al Geografía Sueca” (1900).

(14) Ratzel, Friedrich (1844-1904) en “Geografía Política”, Munich, Alemania (1897). El estado debía expandirse o morir, en palabras de Ratzel.

(15) Perló, M. y Arsenio González. ¿Guerra por el agua en el Valle de México?, UNAM/Fundación Friedrich Ebert, México, 2009.

(16) Sobre una teorización de los conflictos ambientales distributivos, léase: Martínez-Alier, Joan. El Ecologismo de los Pobres. Conflictos ambientales y lenguajes de valoración. Icaria. España, 2006. Sobre la conceptualización de “acumulación por desposesión”: Harvey, David. El Nuevo Imperialismo. Akal Ediciones. España, 2004.

(17) El concepto de ecología política fue propuesto explícitamente por Eric Wolf en 1972 aunque tiene antecedentes con Clifford Geertz y Karl Polanyi. En la década de 1990 se observa un florecimiento de trabajos desde la perspectiva de la ecología política que se interesaban en analizar la relación entre lo económico y lo político, los niveles de organización social y la apropiación de los recursos, todo visto desde la perspectiva de los contextos en los que se dan tales procesos y las relaciones de poder en cuestión. Para una revisión de la temática, léase Martínez-Alier, 2004. Op cit. También consúltese la revista editada originalmente por ese académico bajo el título “Revista Ecología Política” (www.ecologiapolitica.info). Para contribuciones sobre la securitización ambiental, léase por ejemplo: Homer-Dixon, Environment, Scarcity and Violence. Princeton University Press.
EUA, 1999; o Barnett, Jon. The Meaning of Environmental Security. Zed Books. EUA/Inglaterra. 2001.

(18) Maury, R. “Hidropolítica y conflictos por el agua en el Mediterraneo: el caso del Medio Oriente.” Citado en Ávila, Patricia. (editora). Agua, medio ambiente y desarrollo en el siglo XXI. México, El colegio de Michoacán, SEMARNAT/IMTA, SUMA. México, 2002.

(19) Esto significa que debe de cambiarse la modalidad actual de planeación en la que por un lado va la gestión del agua y por el otro la territorial. Se trata de una cuestión que ciertamente ha sido agudizada a partir de que las políticas neoliberales desvincularan los derechos del agua de los de la propiedad de la tierra.

(20) La gobernabilidad (governability) alude a la política o a las reglas del juego político entorno del recurso. En cambio, gobernanza se mira la manera de aproximarse al problema hídrico, en cómo se dirigen las instituciones y cómo se da, o no, la participación social. En tal sentido, se asume que existe gobernanza cuando las organizaciones estatales encargadas de la gestión establecen una política efectiva junto a un marco legal, formal e informal apropiado para establecer y gestionar el agua de forma tal que responda a las necesidades sociales (dígase para la gestión gubernamental y comunitaria del líquido, respectivamente). Debe además haber participación amplia y extendida de los distintos agentes sociales y fluidez de la información. Es de notarse que el concepto de gobernanza proviene del “corporate governance” y por tanto, en particular de una
visión de los derechos privados. Es una noción que después se extenderá a la gestión de los recursos de uso común (o el common law).

(21) Léase: Barlow, Maude y Clarke, Tony. Blue Gold. Sttodart. Canadá, 2002; Delgado, Gian Carlo.“México: competencias y desventajas en el TLCAN.” Instituto Argentino de Desarrollo Económico – Realidad Económica. Edición Especial. Argentina, 12 de octubre de 2007: 1-23

(22) Léase: Delgado, Gian Carlo. Agua y Seguridad Nacional. Arena. Debate. México, 2005

(23) En ibid: 80.

(24) Léase: Delgado, Gian Carlo. “Geopolítica Imperial de los Recursos Naturales”. Memoria. No. 171. México, mayo de 2003; Delgado, Gian Carlo. “Seguridad nacional e internacional y recursos naturales. Tareas. No. 135. Panamá. Mayo- Septiembre de 2010.

(25) Townsend, Mark y Harris, Paul. “Now the Pentagon tells Bush: climate change will destroy us.” The Guardian. 22 de febrero de 2004.

(26) Léase al respecto: Guerra, Ramiro. La expansión territorial de los Estados Unidos. Editorial Ciencias Sociales. Cuba, 1975.

(27) Ministerio de Defensa. Plan Ejército Argentino 2025. Argentina, 2006.

(28) Retomo la sugerencia de Barnett, 2001. Op cit.

(29) Mills Wright, Charles. La elite del poder. Fondo de Cultura Económica. México, 2004.

lunes, 3 de enero de 2011

La universidad del arrozal

IPS_03/01/2011


Un método para hacer más efectivo el cultivo de arroz, creado por el jesuita francés Henri de Laulanie específicamente para granjeros pobres en Madagascar, es usado hoy en el todo el mundo. Y en India, los propios agricultores lo perfeccionan. El Sistema de Intensificación del Arroz (SRI, por sus siglas en inglés) es aplicado en 40 países. Agricultores pobres de India además propagan su uso y le añaden toda suerte de innovaciones.

Desde nuevas herramientas hasta la creación de fertilizantes orgánicos, estas invenciones locales han permitido mayores cultivos a menores costos. "El SRI ha sido posible en India por lo general gracias a pequeñas redes de innovadores que se han animado a experimentar con prácticas nunca antes probadas", señaló C. Sambu Prasad, profesor asociado del Instituto Xavier de Administración, en Bhubaneswar. "Los agricultores experimentan y sus éxitos convencen a otros a adoptar esas innovaciones", añadió.

Como otros países asiáticos, el arroz sigue siendo el alimento básico en India, donde hay plantadas unas 44 millones de hectáreas del grano. Los arrozales convencionales son tierras de labrantío inundadas 30 días antes de sean introducidas las plantas de semilleros. No hay espacio regular entre las plantas y por lo general el desbroce es manual. En cambio, en el método SRI, las plantas son transplantadas con apenas 12 días en espacios precisos de 25 centímetros cuadrados. El suelo en las raíces se mantiene seco y bien aireado, y se le añaden nutrientes orgánicos. El desbroce es realizado con implementos que mueven el suelo y permiten que reciba más aire. Según expertos en agricultora, esto permite usar un mínimo de agua. Se procura que las raíces tengan suficiente espacio para crecer y desarrollen todo su potencial.

El SRI por tanto requiere menos semillas, menos agua y menos fertilizantes, pero permite mayores cultivos.

De hecho, según un estudio comparativo realizado por la Red de Servicio de Apoyo y Actividades en la Cuenca (Wassan), organización sin fines de lucro que trabaja con agricultores en el sudoriental estado de Andhra Pradesh, la producción mediante el SRI es 52 por ciento mayor que la lograda con los cultivos convencionales, y los costos de insumos son 32 por ciento menores.

S. Bhagya Laxmi, investigador de la Wassan, dijo que el nuevo método también logró una reducción de 37 por ciento en los costos de mano de obra. Más de la mitad de esos costos son por el desbroce, indicó, pero con las innovaciones del SRI, muchas mujeres recuperaron casi el doble de tiempo libre, cuando antes se dedicaban casi por entero a un trabajo manual que les dañaba la espalda.

En Andhra Pradesh, el SRI también inspiró la creación de al menos dos tipos de instrumentos para el desbroce que facilitan la tarea y evitan que el trabajador deba agacharse. Uno fue desarrollado por expertos de la Universidad Agrícola Acharya N. G. Ranga. El otro fue creado por un grupo de agricultores en la aldea de Mandava, y hoy es fabricado a gran escala y vendido a 800 rupias (18 dólares).

La agricultora Prabhavathamma Reddy, en el distrito de Mahabubnagar, dijo que ahora cosecha el doble de lo que solía en su tierra de cuatro hectáreas. Atribuyó esto al SRI, aunque también puede deberse a que alimenta su arrozal con un fertilizante orgánico de cinco ingredientes que hace ella misma en su hogar.

No es la única que utiliza innovaciones locales. En el sudoccidental estado de Karnataka, el agricultor Narayana Reddy, emplea hojas de nim para ahuyentar las pestes y usa variedades tradicionales de semillas antes sumergidas en leche de vaca.

"Por razones extrañas", dijo el director de Wassan, K. Suresh, el SRI "ha ido evolucionando más dentro del dominio del conocimiento popular y a través de las redes de agricultores que en los centros formales de investigación científica".

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97228

domingo, 2 de enero de 2011

La meningitis causa estragos en Pakistán

IPS_02/01/2011


Aiman Azam, de ocho meses, no puede agarrar nada ni sostener el cuello ni darse vuelta. Lo único que hace desde que le diagnosticaron meningitis es quejarse. Esta enfermedad provoca en Pakistán la muerte de 23.000 niños y niñas al año. "La última vez que sonrió o gorjeó fue hace cinco meses, cuando tenía tres", relató su madre, María. En ese momento Aiman tuvo fiebre. Tras un par de consultas médicas, le diagnosticaron la enfermedad, una infección en las meninges, membranas del tejido que cubre el sistema nervioso central.

Hay dos tipos de meningitis, una viral y otra bacterial. Aiman contrajo la segunda forma que deja lesiones permanentes graves como parálisis, problemas de audición e incluso lesión cerebral. El verdadero peso de la enfermedad permanece invisible por "la restringida cantidad de laboratorios, el prevalente uso de antibióticos y la falta de costumbre de concurrir al médico que hay en este país", señaló Asif Jowaja, especialista en salud pública del departamento pediátrico del Hospital de Clínicas de Aga Jan, en esta meridional ciudad pakistaní.

El hospital realiza una investigación para evaluar el impacto de la introducción de una vacuna específica contra la bacteria de la Influenzae Haemophilus tipo b, la principal causa de la meningitis bacterial infantil en este país de Asia meridional. El estudio también analizará las consecuencias neurológicas y en el desarrollo que acarrea la enfermedad.

Los investigadores esperan que los resultados subrayen la efectividad de la vacuna contra la meningitis bacterial y estimen el peso de la enfermedad en Pakistán. Si todo sale bien, las conclusiones reforzarán el argumento a favor de incluir la vacuna contra la Hib en el Programa Ampliado de Inmunización de Pakistán. "Vamos a basarnos en 200 casos de meningitis bacterial y de cinco veces más de niños y niñas sanos, como grupo de control, para establecer la efectividad de la dosis específica de la vacuna", señaló Jowaja. "Además se evaluarán los resultados en el desarrollo y evolución neurológica de 100 niñas y niños enfermos y de 200 sanos", añadió.

Los científicos reclutaron la mitad de la muestra de cada grupo. La inmunización en ambos grupos está por debajo de 50 por ciento, un hecho que realza la necesidad de crear conciencia en la comunidad sobre la meningitis y la disponibilidad de la vacuna contra la Hib, según Jowaja, del Hospital de Clínicas. La comunicación es fundamental para maximizar el beneficio de tener el Programa de Inmunización y la vacuna Hib, afirman profesionales de la salud. La familia de Aiman no sabía que el sistema de salud pública suministraba una vacuna contra la meningitis.

El padre de Aiman, Azam Jan, reconoció que antes del diagnóstico, apenas conocía la enfermedad. Ninguno de sus hijos varones, de siete, cuatro y dos años, había sido inmunizado.

Pakistán introdujo una nueva vacuna combinada para proteger a la población de cinco años contra la bacteria Hib en enero de 2009. Actualmente el Programa de Inmunización suministra tres dosis de forma gratuita para los menores de dos años. El Ministerio de Salud incorporó en 2011 la vacuna contra la bacteria Streptococcus pneumonia, también causante de la meningitis bacterial.

Las dos vacunas se encuentran en Pakistán, pero son demasiado caras. El costo de la del Hib es de 14 dólares por dosis. Los niños y niñas deben recibir tres dosis a las seis semanas, a las 10 y a las 14. La incorporación de la vacuna a través del sistema de salud pública "reducirá el peso de la enfermedad y contribuirá de forma considerable a alcanzar el cuarto de los Objetivos de desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio, de reducir la mortalidad infantil en dos tercios", señaló el médico Agha Ashfaq, subdirector del Programa de Inmunización.

Es excelente tener las dos vacunas en el sistema de salud pública, señaló Zulfikar Bhutta, jefe de pediatría del Centro Médico del Hospital de Clínicas. Pero no llegarán a los que más las necesitan, porque la cobertura rutinaria de inmunización es muy mala. "La vacunación necesita una campaña mediática coordinada", indicó Bhutta. La difusión de la disponibilidad de vacunas es insignificante, coincidió Jowaja. Para eliminar la meningitis se necesita una campaña enérgica. "Tiene que hacerse puerta a puerta como con la poliomielitis", remarcó. Es una forma de asegurarse que el esfuerzo económico del Ministerio de Salud para suministrar 15 millones de dosis contra la Hib, por año, no es vano.

El Ministerio de Salud contó con la colaboración de la Alianza Gavi, una asociación con sede en Ginebra, dedicada a mejorar la vacunación y la inmunización en los países más pobres. "Cuando Gavi se retire podremos hacer exactamente lo mismo", señaló Ashfaq, del Programa de Inmunización. De hecho, hay un plan para inmunizar a 90 por ciento de los menores de cinco años en los próximos dos, señaló Bhutta. "Tratamos de que todos los actores concuerden con un plan nacional", señaló. "Habrá mucho dinero para vacunas, pero tenemos que asegurarnos de que se gasta con prudencia", añadió.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97222