martes, 8 de marzo de 2011

La independencia en ciencia

http://www.migueljara.com_08/03/2011

La revista Prescrire se publica en francés y en inglés. Es probablemente el mejor boletín para seguir las novedades farmacéuticas y su correcto uso en la práctica clínica. Me cuenta el médico Juan Gérvas que su prestigio conlleva un impacto tremendo en los médicos. Por ello, su postura en contra del uso del medicamento tacrolimus tópico llevó al laboratorio fabricante, Astellas Pharma, a reclamar ante los tribunales. La sentencia, del 2 de marzo de 2011, deja claro que Prescrire ha mantenido una postura profesional científica intachable y condena al laboratorio. El caso no es anecdótico, pues cada vez más los fabricantes de medicamentos inician juicios que, aunque los pierdan, terminan amedrentando a los científicos, profesionales, organizaciones y revistas. Son juicios que buscan no sólo refutar la crítica, sino eliminarla.

Por ello, un grupo de profesionales y estudiantes sanitarios ha decidido celebrar el triunfo de Prescrire con la nota que sigue:

“La revista francesa Prescrire es un ejemplo mundial de independencia y ciencia, uno de los mejores boletines que podemos utilizar para formarnos un juicio sobre los medicamentos, su utilidad y su mejor forma de uso. Prescrire ha terminado en los tribunales por la demanda del laboratorioque juzgaba inadmisible la crítica a la ampliación de indicaciones del tacrolimus tópico, en la dermatitis atópica. Dicho medicamento es unpotente inmunosupresor que requiere un uso prudente pues se ha asociado a cáncer de piel y linfomas, entre otros efectos adversos. Prescrire desaconsejaba su utilización en la prevención del eccema atópico ya que la relación beneficio-riesgo es desfavorable.

El triunfo legal de Prescrire no elimina “los efectos secundarios” de tal política de demandas, que sobre todo pretende acallar discrepancias y críticas científicas “en origen”. Es decir, lograr la autocensura y limitar la libertad e independencia científica hasta tal punto que se publiquen sólo comentarios favorables o neutrales respecto a la utilidad, mejor uso y seguridad de los medicamentos.

Los medicamentos tienen un campo de honor en el tratamiento de las enfermedades y de los problemas de salud, y sin ellos la vida sería muy distinta, a peor. Pero tan malo sería la falta como es el exceso de medicamentos, por cuanto no existe el medicamento sin efectos adversos. Es imposible utilizar un medicamento sin que se produzcan al tiempo beneficios y daños, y el equilibrio es muchas veces sutil (y desconocido frecuentemente en los nuevos medicamentos). Por ello los profesionales y estudiantes sanitarios precisamos de revistas como Prescrire que analicen con independencia el beneficio-riesgo de los medicamentos, solos o asociados, en la indicación principal y en otras indicaciones, y en pacientes con una y con múltiples enfermedades.

Por todo ello rechazamos de plano la política de demandas judiciales que pretenden limitar o evitar la libertad de crítica científica. En España ya tuvimos un ejemplo que también terminó con el triunfo de la independencia (el caso Merck contra Laporte), pero no basta con lograr la absolución judicial pues el fondo de la cuestión no es ni la multa ni la cárcel sino la seguridad de los pacientes y el beneficio social“.

Más info: En los libros Traficantes de salud y La salud que viene.

Fuente: http://www.migueljara.com/2011/03/07/la-independencia-en-ciencia/

lunes, 7 de marzo de 2011

Greg Page, el hombre que controla la alimentación del planeta

http://xlsemanal.finanzas.com/_07/03/2011


Tiene 59 años y jamás concede entrevistas. Seguramente, su nombre y el de su empresa no le digan nada. Pero por sus manos pasa la mayoría de los alimentos que usted pueda imaginar. Cargill es una de las cuatro compañías que controlan el 70 por ciento del comercio mundial de comida. Mientras el mundo se enfrenta a la mayor crisis alimentaria en décadas, ellos hacen caja ‘leyendo los mercados’… Así funciona.

Usted no lo sabe, pero la tostada de su desayuno es una mercancía más valiosa que el petróleo. La harina con la que está hecha tiene nombre: Cargill. ¿Le suena? Pues también se llaman Cargill la grasa de la mantequilla que unta su tostada y la glucosa de la mermelada que la endulza. Cargill es el pienso que engordó a la vaca lechera y a la gallina que puso los huevos que se fríen en la sartén. Cargill es el grano de café y la semilla de cacao; la fibra de las galletas y la bebida de soja. ¿El endulzante del refresco, la carne de la hamburguesa, la sémola de los fideos? Cargill. Y el maíz de los nachos, el girasol del aceite, el fosfato de los fertilizantes... ¿Y qué me dice del biocombustible de su coche, ese almidón que las petroleras han refinado para convertirlo en etanol y mezclarlo con gasolina? Adivine.

No, no busque marca o etiquetas; no las encontrará. Cargill ha pasado de puntillas por la historia. ¿Cómo puede ser que una empresa fundada en 1865, con 131.000 empleados repartidos en 67 países, con unas ventas anuales de 120.000 millones de dólares que cuadruplican la facturación de Coca-Cola y quintuplican la de McDonald’s, sea tan desconocida? ¿Cómo se explica que una compañía tan gigantesca que sus cuentas superan la economía de Kuwait, Perú y otros 80 países haya pasado tan inadvertida hasta ahora? En parte, porque es una empresa familiar. Sí, sus números pasman, pero Cargill no cotiza en Bolsa y no tiene que dar explicaciones. Sus socios son un enjambre de tataranietos de los fundadores, los hermanos William y Samuel Cargill, campesinos de Iowa que levantaron un imperio en el siglo XIX gracias a un ascensor de cereal arrimado a la vía del tren en un pueblecito de la pradera que no venía en los mapas. Más tarde, un cuñado -John MacMillan- tomaría las riendas. Durante décadas, los Cargill y los MacMillan fueron añadiendo silos de grano, molinos harineros, minas de sal, mataderos y una flota de barcos mercantes. Hoy, unos 80 descendientes se reparten los dividendos y juegan al golf. Poco más se sabe de ellos, salvo que los varones visten falda escocesa en las fiestas para honrar a sus antepasados. Y que siete se sientan en el consejo de administración y están en la lista Forbes de los más ricos del planeta, con fortunas que rondan los 7000 millones por cabeza. El presidente de la compañía es Greg Page, un tipo flemático al que le gusta decir, con cierta sorna, que Cargill se dedica «a la comercialización de la fotosíntesis».

Pero no está el patio para bromas. Los precios de los alimentos básicos se han disparado en el último año: el trigo, un 84 por ciento; el maíz, un 63, y el arroz, casi un diez; los tres cereales que dan de comer a la humanidad. Son máximos históricos, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Por encima de los que en 2008 causaron revueltas en 40 países y condenaron a la hambruna a 130 millones de personas. Y los precios seguirán subiendo, pronostica Financial Times. «El coste de los cereales es crítico para la seguridad alimentaria porque es la materia prima de referencia en los países pobres. Si los precios continúan elevándose, habrá más algaradas.»

Las razones son múltiples. Un cóctel de sequías, malas cosechas y especulación. Pero los ganadores son muy pocos. Y entre ellos están las mastodónticas empresas que controlan el comercio mundial de cereales. Cargill ha triplicado sus beneficios en el último semestre y sus ganancias superarán los 4000 millones de dólares, récord alcanzado en 2008 en el río revuelto de la crisis alimentaria. La compañía apostó a que la sequía en Rusia, uno de los grandes productores mundiales, obligaría a Vladimir Putin a prohibir las exportaciones para asegurar el consumo interno. Y acertó. «Hicimos un buen trabajo ‘leyendo los mercados’ y reaccionamos con rapidez», explicó una portavoz de Cargill. ¿En qué consiste esa reacción? En esencia, se trata de jugar al Monopoly comprando cosechas en el mercado de futuros, en ocasiones antes de que se plante una sola semilla. Y moviéndolas de un lugar a otro del planeta, allá donde resulte más rentable.

http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo.php?id=66619&id_edicion=6127

domingo, 6 de marzo de 2011

¿Por qué sube el precio de los alimentos?

Alfacentauro_06/03/2011


Una corto animado dirigido por Denis van Waerebeke hecho para la exhibición Bon Appétit en el museo de ciencia de París. La animación busca ayudar a los niños de 9 a 14 años entender la ciencia detrás de la alimentación y por que la nutrición es importante. El estilo de la animación y la narrativa visual hace de este corto educativo para los niños y para diseñadores que buscan dominar el poder de las historias.

La ONU teme disturbios (¿revoluciones?) por culpa de la subida del precio de los alimentos básicos. México vive una surrealista crisis de las tortillas(no hay maíz, no hay tortillas, la comida nacional). ¿Qué está pasando? ¿Qué pasará cuando el mundo tenga 9000 millones de habitantes (2035)? La genial animación de Denis Van Waerebeke explica bastante el entuerto. Resumimos diez conclusiones al respecto del Movimiento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST) y Vía Campesina. ¿Por qué suben los alimentos básicos? ¿Cuáles son las causas?

1. El control oligopólico que unas pocas empresas tienen del comercio agrícola mundial (soja, maíz, arroz, trigo, leche…) pues ellas imponen un precio independientemente del costo real de producción.

2. La especulación de grandes inversores en las bolsas de mercancías agrícolas ha convertido a los alimentos en meros papeles de negocios. Ya están vendidas en las bolsas las próximas siete cosechas de soja del mundo.

3. La especulación financiera : muchos bancos invierten sus capitales volátiles en mercancías agrícolas, para protegerse de la crisis general.

4. La producción agrícola de agrocombustibles (etanol), que tiene sus precios basados en el petróleo, termina empujando la tasa medía de ganancia en la agricultura hacia arriba.

5. El elevado costo de transformar millones de toneladas de cereales en proteína animal. O sea, las élites demandan cada vez más carnes , y por eso parte de la producción de vegetales, que podría ser consumida por la población, va para los animales.

6. Las privatizaciones de los servicios públicos para la agricultura, que los transfieren al control de las empresas multinacionales.

7. Las legislaciones ambientales de sanidad y certificados de patentes , implementados en el periodo de los gobiernos neoliberales para favorecer el control oligopólico de algunas empresas, les da poder para imponer precios.

8. La regla general impuesta por la OMC (Organización Mundial del Comercio) a partir de 1994, que transformó los alimentos en meras mercancías, que deben ser reguladas sólo por el mercado.

9. La introducción de la propiedad privada de las semillas transgénicas impone una nueva matriz tecnológica con costos de producción mayores y en beneficio de las mismas empresas que controlan el comercio, las semillas y los insumos agrícolas.

10. Los precios de los alimentos se internacionalizaron . Los parámetros de producción y de los precios no son más el costo real de producción de alimentos en cada país, sino que se establece un precio medio mundial, controlado por las empresas.

Corto animado dirigido por Denis van Waerebeke hecho para la exhibición Bon Appétit.

http://www.vimeo.com/16281233

sábado, 5 de marzo de 2011

Nos estamos quedando sin suelo

05/03/2011_ Por: Cristian Frers

La degradación del suelo es la consecuencia directa de su utilización por el hombre, como resultado de actuaciones directas, como agrícola, forestal, ganadera, agroquímicos y riego, o por acciones indirectas, como las actividades industriales, eliminación de residuos, transporte, entre otras. La erosión, la compactación, el aumento de la salinidad y de la acidez del suelo son los mayores problemas relacionados con su manejo inadecuado y podrían tener relación directa con la escasez de alimentos en un futuro cercano, resultando en un profundo desequilibrio del sistema productivo.

El suelo es un recurso natural que corresponde a la capa superior de la corteza terrestre. Contiene agua y elementos nutritivos que los seres vivos utilizan. El suelo es vital, ya que el ser humano depende de él para la producción de alimentos, la crianza de animales, la plantación de árboles, la obtención de agua y de algunos recursos minerales, entre otras cosas. Existen muchas clases de suelo. Esto se debe a que las rocas, el clima, la vegetación varían de un sitio a otro. En él se apoyan y nutren las plantas en su crecimiento y condiciona, por lo tanto, todo el desarrollo del ecosistema.

Cuando un suelo ha sido continuamente utilizado, se deteriora, se degrada, y deja de poseer y aportar sus cualidades iniciales. Podemos decir que un suelo está contaminado, cuando las características físicas, químicas o biológicas originales han sido alteradas de manera negativa, debido a la presencia de componentes de carácter peligroso o dañino para el ecosistema. Entonces, la productividad que el suelo tenía se pierde total o parcialmente.

El suelo es un ente del ambiente, cuyas características son el resultado de una larga evolución hasta alcanzar un equilibrio con las condiciones naturales. Y hemos de tener claro que en esas condiciones ambientales no está incluida la acción de las civilizaciones humanas. El suelo es un componente del medio natural y como tal debe ser considerado como un suelo virgen, no explotado. Es evidente que su continua y abusiva utilización por parte del hombre ha truncado su evolución y ha condicionado negativamente sus propiedades. Como resultado el suelo se deteriora, se degrada.

La degradación del suelo es la consecuencia directa de la utilización del suelo por el hombre. Bien como resultado de actuaciones directas, como agrícola, forestal, ganadera, agroquímicos y riego, o por acciones indirectas, como son las actividades industriales, eliminación de residuos, transporte, entre otras actividades.

Las actividades potencialmente contaminantes de suelos son muy variadas; acumulación de residuos sólidos o líquidos, emisiones a la atmósfera, usos fitosanitarios desmedidos o incontrolados, entre otros.

La erosión, la compactación, el aumento de la salinidad y de la acidez del suelo son los mayores problemas relacionados con su manejo inadecuado y podrían tener relación directa con la escasez de alimentos en un futuro cercano, resultando en un profundo desequilibrio del sistema productivo, si prácticas correctas no son adoptadas.

La población del mundo supera los 6.500 millones de habitantes, obligando a la humanidad a disponer de un poco más de mil millones de hectáreas agrícolas. Las áreas con un manejo inadecuado reducen significativamente su potencial productivo, por lo cual hoy se trabaja para renovar y acondicionar las técnicas productivas, a la preservación de los recursos naturales en general y del suelo en particular. Se debe observar que los recursos son limitados, no pudiendo ser desperdiciados. Entre 50 y 700 millones de personas podrían verse obligadas a migrar por estas mismas causas en los próximos 40 años.

Aunque el continente más afectado por la desertificación es África, en América Latina y el Caribe alrededor de un cuarto de su superficie están cubiertas por desiertos y zonas áridas.

En América del Sur, un desierto se extiende desde la costa del Pacífico en el sur de Ecuador, pasando por la costa peruana hasta el norte de Chile. En el interior del continente, a entre tres mil y cuatro mil 500 metros de altitud, el Altiplano andino abarca la parte occidental de Bolivia, el norte de Chile, el sur del Perú y el noroeste de Argentina.

En el noreste de Brasil hay áreas semiáridas dominadas por la sabana tropical. Grandes zonas de Colombia y Venezuela están fuertemente degradadas.

En Centroamérica, hay zonas áridas en República Dominicana, Cuba, Haití y Jamaica, mientras que la erosión y la escasez de agua se están intensificando en el este del Caribe. Y la mayor parte de México es árido y semiárido, en particular el norte del país.

La pobreza y la sobreexplotación y el uso inapropiado de la tierra degradan el suelo, con la consecuente pérdida de productividad.

La conservación de los recursos productivos y del ambiente constituyen las dos exigencias básicas de la variable ecológica de la agricultura sostenible. Una forma de lograr esto es a través de la Agroecología.

Un manejo sostenible de los agroecosistemas queda definido por una equilibrada combinación de tecnologías, políticas y actividades, basada en principios económicos y consideraciones ecológicas, a fin de mantener o incrementar la producción agrícola en los niveles necesarios para satisfacer las crecientes necesidades y aspiraciones de la población mundial en aumento, pero sin degradar el ambiente.

La agricultura sostenible es aquella que, en el largo plazo, contribuye a mejorar la calidad ambiental y los recursos básicos de los cuales depende la agricultura, satisface las necesidades básicas de fibra y alimentos humanos, es económicamente viable y mejora la calidad de vida del productor y la sociedad toda.

El enfoque agroecológico considera a los ecosistemas agrícolas como las unidades fundamentales de estudio; y en estos sistemas, los ciclos minerales, las transformaciones de la energía, los procesos biológicos y las relaciones socioeconómicas son investigadas y analizadas como un todo. De este modo, a la investigación agroecológica le interesa no sólo la maximización de la producción de un componente particular, sino la optimización del agroecosistema total.

Esto tiende a reenfocar el énfasis en la investigación agrícola más allá de las consideraciones disciplinarias hacia interacciones complejas entre personas, cultivos, suelo, animales.

Hay que tener en cuenta que los procesos de descontaminación son caros, pero si tenemos en cuenta que el suelo es un medio natural que nos proporciona múltiples beneficios, y que necesita miles de años para formarse, tendríamos que pensar que todo lo que hagamos por el beneficio del suelo es poco. Por lo tanto sería conveniente establecer una serie de factores, en virtud de los cuales, se vayan descontaminando los suelos. Es decir, la peligrosidad de la contaminación dependerá de efectos como puede ser el poder tamponador o lo vulnerable que sea el suelo ante la contaminación.

Uno de los factores a evaluar con más importancia es la extensión de la contaminación, así como la naturaleza y la medida en que los contaminantes estén concentrados. Es muy importante la naturaleza de éstos porque dependiendo del peligro que aporten al suelo, este se contaminará más o menos rápido, y con mayor o menor profundidad.

En resumen, cabe decir que la gestión por el mantenimiento de los suelos en su estado original, impidiendo su contaminación por usos excesivos y abusivos y limpiando y descontaminando aquellos emplazamientos ya deteriorados debe tomarse como una rama más de la conservación del medio ambiente, quizás menos llamativa a los ojos de la opinión pública, pero igual de importante que cualquier otro tipo de actuación. www.ecoportal.net

Cristian Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social

viernes, 4 de marzo de 2011

Refugiados ambientales o desplazados climáticos

Adital_04/03/2011


Considerado como uno de los mayores desafíos del siglo XXI, son las proyecciones de científicos y ambientalistas, que indican que la escasez de alimentos, la falta de agua potable (producto del agotamiento de acuíferos), inundaciones y elevación del nivel del mar, consecuencias directas del cambio climático, serán las circunstancias que obligaran a desplazarse a más 50 millones de personas en los próximos 10 años. Y al equivalente poblacional de unos de los cinco continentes a finales de siglo.

El mundo comienza así, a conocer una nueva categoría de "refugiados”: aquellos que debido a graves problemas ambientales, se ven obligados a migrar hacia el interior de su país o fuera de él. Nos referimos a los llamados refugiados o desplazados ambientales o climáticos. Donde, por primera vez, los refugiados ambientales superan en número a aquellos que escapan de la guerra. En el presente, el cambio climático ya está incidiendo en la calidad y cantidad de los alimentos disponibles para muchas poblaciones en el mundo.

Igual ocurre, con la carencia cada vez más creciente del agua potable, donde por ejemplo, comunidades en India, China y México, cuyos acuíferos se han vaciado por completo, han provocando que millones de personas se hayan visto en la necesidad de migrar. Una situación similar se relaciona con los desiertos que se están extendiendo. Donde, científicos señalan que a causa del crecimiento del Gobi (región desértica situada al norte de China), ahora existen "refugiados del desierto” que se han movido hacia Mongolia, Ningxia y Gansu por lo que 4 mil comunidades están enfrentando el despoblamiento. Lo mismo sucede en Irán, donde comunidades cercanas a Teherán han sido abandonadas por la expansión del desierto y la falta de agua.

La otra gran contingencia ambiental, es la asociada a la elevación del nivel del mar, la cual se prevé que producirá inundaciones extremas en China, India, Indonesia, Pakistán, Filipinas, Corea del Sur, Tailandia y Vietnam, lo que forzaría a millones de seres humanos a moverse hacia el interior de esos países, ya de por sí sobrepoblados.

Para males mayores, el 75 por ciento de las poblaciones que serán azotadas por estas violentas migraciones climáticas, radican en las áreas pobres del planeta: como África, Asia y América Latina. A pesar de que se cree que muchos trataran de llegar a los países del norte, sus propias posibilidades económicas y las barreras fronterizas serán un freno y el grueso se desplazara entre las regiones vecinas o circundantes.

El debate se centra en que los refugiados climáticos, al igual que otros casos de refugiados o desplazados, sufren las mismas inequidades, injusticias sociales y desequilibrios económicos que viven muchos de los pobladores del planeta.

Sin embargo, solo las víctimas de la violencia política o guerras, son las que tienen a través de organizaciones internacionales acceso a diferentes formas de asistencia financiera, albergues, comida, escuelas y clínicas, los llamados "refugiados o migrantes ambientales” aún no han sido considerados en las convenciones mundiales, lo cual los hace totalmente vulnerables. Ellos, se encuentran tan forzados como los migrantes económicos o raciales porque igual, huyen de las devastaciones ambientales que producen malas condiciones de vida y los persigue el hambre. Aun cuando los políticos consideran que las migraciones son una cuestión de orden público. La realidad demuestra que detrás de este fenómeno, hay un reclamo de supervivencia: estas personas no tienen futuro ni posibilidades de sobrevivir en sus lugares de origen.

El derecho internacional no reconoce a los refugiados ambientales o climáticos, dado que las Convenciones de Ginebra adoptadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1951 solamente cubren a los refugiados políticos o raciales.

Ya es el tiempo de colocar, el nuevo estatus de refugiado ambiental en la agenda internacional. Son la real emergencia del futuro.

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=54389

Refugiados ambientales o desplazados climáticos

Adital_04/03/2011


Considerado como uno de los mayores desafíos del siglo XXI, son las proyecciones de científicos y ambientalistas, que indican que la escasez de alimentos, la falta de agua potable (producto del agotamiento de acuíferos), inundaciones y elevación del nivel del mar, consecuencias directas del cambio climático, serán las circunstancias que obligaran a desplazarse a más 50 millones de personas en los próximos 10 años. Y al equivalente poblacional de unos de los cinco continentes a finales de siglo.

El mundo comienza así, a conocer una nueva categoría de "refugiados”: aquellos que debido a graves problemas ambientales, se ven obligados a migrar hacia el interior de su país o fuera de él. Nos referimos a los llamados refugiados o desplazados ambientales o climáticos. Donde, por primera vez, los refugiados ambientales superan en número a aquellos que escapan de la guerra. En el presente, el cambio climático ya está incidiendo en la calidad y cantidad de los alimentos disponibles para muchas poblaciones en el mundo.

Igual ocurre, con la carencia cada vez más creciente del agua potable, donde por ejemplo, comunidades en India, China y México, cuyos acuíferos se han vaciado por completo, han provocando que millones de personas se hayan visto en la necesidad de migrar. Una situación similar se relaciona con los desiertos que se están extendiendo. Donde, científicos señalan que a causa del crecimiento del Gobi (región desértica situada al norte de China), ahora existen "refugiados del desierto” que se han movido hacia Mongolia, Ningxia y Gansu por lo que 4 mil comunidades están enfrentando el despoblamiento. Lo mismo sucede en Irán, donde comunidades cercanas a Teherán han sido abandonadas por la expansión del desierto y la falta de agua.

La otra gran contingencia ambiental, es la asociada a la elevación del nivel del mar, la cual se prevé que producirá inundaciones extremas en China, India, Indonesia, Pakistán, Filipinas, Corea del Sur, Tailandia y Vietnam, lo que forzaría a millones de seres humanos a moverse hacia el interior de esos países, ya de por sí sobrepoblados.

Para males mayores, el 75 por ciento de las poblaciones que serán azotadas por estas violentas migraciones climáticas, radican en las áreas pobres del planeta: como África, Asia y América Latina. A pesar de que se cree que muchos trataran de llegar a los países del norte, sus propias posibilidades económicas y las barreras fronterizas serán un freno y el grueso se desplazara entre las regiones vecinas o circundantes.

El debate se centra en que los refugiados climáticos, al igual que otros casos de refugiados o desplazados, sufren las mismas inequidades, injusticias sociales y desequilibrios económicos que viven muchos de los pobladores del planeta.

Sin embargo, solo las víctimas de la violencia política o guerras, son las que tienen a través de organizaciones internacionales acceso a diferentes formas de asistencia financiera, albergues, comida, escuelas y clínicas, los llamados "refugiados o migrantes ambientales” aún no han sido considerados en las convenciones mundiales, lo cual los hace totalmente vulnerables. Ellos, se encuentran tan forzados como los migrantes económicos o raciales porque igual, huyen de las devastaciones ambientales que producen malas condiciones de vida y los persigue el hambre. Aun cuando los políticos consideran que las migraciones son una cuestión de orden público. La realidad demuestra que detrás de este fenómeno, hay un reclamo de supervivencia: estas personas no tienen futuro ni posibilidades de sobrevivir en sus lugares de origen.

El derecho internacional no reconoce a los refugiados ambientales o climáticos, dado que las Convenciones de Ginebra adoptadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1951 solamente cubren a los refugiados políticos o raciales.

Ya es el tiempo de colocar, el nuevo estatus de refugiado ambiental en la agenda internacional. Son la real emergencia del futuro.

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=54389