sábado, 26 de mayo de 2012


 
Fuga Facebook


Rebelión_26-05-2012

Quisiera escapar de Facebook. Que nuestro presente dejara de leerse en este absurdo rotativo de nuestras vanidades. Saber de ti sólo a través de ti, seas quien seas, saber de tu cuerpo, de tu carencia, de tu inconsistencia y tu fragilidad. Recuperar, por qué no, la ilusión del encuentro azaroso. Buscarnos, esperarnos, perdernos, fuera de esta mecánica egótica y ridícula del aceptar o solicitar. Volver a estar sólo o a estar con amigos pero no las dos cosas al mismo tiempo. Quisiera que me gustaras, que me probaras, quisiera gustarte, probarte. Pero no me interesan tus gustos ni me importa tu aprobación. Volver a vivir sin tener que dar parte ni notificación, sin poder hacerlo y desearía que tú hicieras lo mismo. Volver al mundo, al que siempre está por hacer, detrás de la pantalla y fuera, muy lejos, de este escaparate. Abandonar esta mirada hipnótica que sólo persigue nuestra mutua exhibición.Quisiera posiblemente lo mismo que tú: vivir de verdad, con toda la fuerza sugestiva y aun la pobreza significativa de esta expresión, pero no quiero más sucedáneos. Ni un minuto más en esta galería de rostros planos, llena de retales de otras vidas que no son la nuestra, la de un nosotros que nunca llega y que por lo mismo nunca serán la mía. Aquí soy un vacío duplicado, un espejo puesto frente a todas mis miserias o mis delirios de grandeza, frente a mi orgullo o mi calamidad, y no es ahí donde quiero que me encuentres. No busco comprador aunque esté en venta. No tengo nada que vender. Tengo hambre, sed, sueño, frío y calor, según las estaciones, sufro, me alegro, y hasta una vez supe del tacto y de hacer el amor. Además dicen que debo morir y que muero. Sin embargo, nada de esto es aquí posible, en esta suerte de eternidad digital. Lo que necesito es volver a respirar tu odio y tu amor, tu incomprensión y tu abandono, que la rabia muerda y la indignación, si existe, sepulte de veras a los que la provocan. Por ello quisiera escapar de esta red de simulacros, de esta fútil sincronía inmaterial que sólo nos aleja indefinidamente.
Ya casi olvidé el día en que aprendimos esta extraña conexión, en que nos prometimos una cercanía inaudita, un mutuo sabernos sin espera ni mediación. El día en que finalmente nos convertimos en este estúpido ego virtual, definitivamente cerrado sobre sí, anestesiado, mercader de su propia inanidad. El día en que aprendimos a perseguir nuestros nombres y nuestras imágenes mientras fuera seguía reinando un silencio sepulcral. El día en que dejamos de hablar y de mirarnos para hablar y mirarnos sólo a través de este desierto, aquí donde fingimos que es una empresa fácil la de intentar estar juntos.
Salir de aquí, de esta atmósfera inodora, no debe, empero, resultar sencillo. Acaso es un esfuerzo inútil y condenado a fracasar. Ahora pienso que muchos, además, no nos reconoceríamos fuera de ella, sin este hábito de convertir cada minúsculo acontecer personal en un suceso o cada opinión en un titular. ¿Cuántos habrá que vivan ya sólo por este insaciable afán de registro? ¿Cuántos, yo entre ellos, han depuesto definitivamente su carnalidad por esta insidiosa forma de espíritu? Posiblemente no hay marcha atrás. Hay que vivir forzosamente con esta adicción y con esta realidad duplicada, repetida en su idéntica precariedad. O quizás no. Acaso basta con cerrar la sesión, olvidar los perfiles y salir a la búsqueda de esos lugares donde la vida recupere otro latido. Puede ser. A fin de cuentas no todos padecemos esta adicción, incluso hay quien se jacta de vivir al margen de estas dependencias. Unos pocos iluminados que han sabido siempre de su inautenticidad. Me pregunto dónde se reúnen, en qué secreto vínculo trabajan o a quién demonios rinden su deseo de encuentro. Pues, presiento, como digo, que si hay un mundo es siempre el que aún está por construir.
De todas formas lo haré. Cerraré la sesión, compondré mi figura y trataré de buscar vuestros rostros entre el tumulto, si hace falta, levantaré la voz, gritaré ¡Basta, estoy aquí, fuera de vuestras redes! ¿Es que no me oís? Quizás no lo haga sólo, quizás hay ya muchos que lo intentan desde hace tiempo. Al menos hoy lo haré y desearía que tú hicieras lo mismo. Espero no sea ya demasiado tarde. Te veo afuera. 

viernes, 25 de mayo de 2012


DCAC: la unidad secreta del FBI para interceptar las comunicaciones inalámbricas y VOiP


alt1040_25-05-2012

En silencio y con el mayor de los secretismos el FBI ha creado DCAC (Domestic Communications Assistance Center), una unidad de vigilancia encargada de desarrollar nuevas maneras de interceptación online donde se incluyen las redes inalámbricas o las comunicaciones VOiP como Skype. Una unidad que según recoge Cnet, se muestra hermética a la difusión pública de lo que hace.Según las fuentes del sitio, DCAC está diseñada para cubrir una amplia gama de vigilancia y cuestiones relacionadas con la seguridad en Internet. Interceptación de mensajes en Skype, construcción de dispositivos de escuchas online o un servicio de vigilancia de ayuda para autoridades locales, estatales y federales.
No sólo eso, el equipo también sería responsable de analizar los datos de cualquier proveedor o red social si así lo requiriera una orden judicial o investigación en curso. Un esfuerzo que según los datos obtenidos a través del Departamento de Justicia, sería de reciente creación.
Y es que el FBI ha presionado desde hace mucho tiempo para tener un enfoque más integral de todo lo que concierne a la vigilancia en la red, ya que opinan que cada vez resulta más difícil interceptar las comunicaciones cifradas.
Los documentos internos muestran que DCAC llevaba en construcción desde el año 2008 manteniéndose desde entonces en secreto, sin web ni anuncio formal, tan sólo aparecía mencionada en las solicitudes del presupuesto público.
La propia Electronic Frontiers Foundation ya ha mostrado su preocupación por esta unidad y su hermetismo:
Debemos saber más sobre el programa y lo que el FBI está haciendo, las compañías que están trabajando con ellos o en su caso, las compañías que están teniendo problemas con ellos. Están haciendo todo lo posible para evitar ser transparentes.
Un nuevo esfuerzo sobre seguridad en la red que apoyado en la vigilancia de casos individuales de investigaciones en curso podría darle a la agencia vía libre para el espionaje de las comunicaciones en la red.
Fuente: http://alt1040.com/2012/05/dcac-la-unidad-secreta-del-fbi-para-interceptar-las-comunicaciones-inalambricas-y-voip

jueves, 24 de mayo de 2012



 
Facebook
Privatizando las relaciones sociales


Rebelión_24-05-2012

Durante la última semana se han sucedido noticias sobre la salida a bolsa de la red social Facebook. El valor estimado de la compañía fundada por Mark Zuckerberg ascendía a 80000 millones de euros. En los medios, se destaca la fortuna obtenida sin arte ni parte por el líder de U2 Bono, propietario de acciones de Facebook. Todas las informaciones describen una configuración empresarial cuyos elementos especulativos se entremezclan con nuevas formas de negocio. Fluctuaciones en el precio de las acciones, constatación de su dependencia de la publicidad para generar rentabilidad o nuevos modelos de ingreso como highlights, por el que el usuario paga para que sus comentarios se hallen mejor posicionados y durante más tiempo.
La pregunta que subyace es simple: ¿qué vende Facebook para que Zuckerberg figure en la lista de los más ricos del mundo? La respuesta es sencilla: su producto son las relaciones sociales, sus especulaciones y vaivenes futuros en bolsa tienen como fundamento toda la maraña de socialidades de los usuarios. En definitiva, su mercancía es la vida de los usuarios, mediada por su plataforma, gestionada por sus algoritmos y convertida, inexorablemente en moneda de cambio.
¿Empoderamiento?
900 millones de personas, algunos con más dependencia que otros, se sirven de esta plataforma para intercambiar chismorreos, colgar fotos más o menos íntimas, gestionar su vida social e incluso para organizar movimientos insurgentes como las asambleas del 15M. Se trata de la mediación perfecta, invisible, subrepticia ya que Facebook en principio no interfiere en los contenidos que aloja en sus servidores. No obstante, con la actividad a través de su plataforma se muestra de forma palmaria la lógica empresarial de las grandes corporaciones. Mientras una elite plutócrata se lucra de hecho conforme es más utilizada su red social, los usuarios adquieren la impresión de libertad, de estar permanentemente conectados,in-between. Se trata de la ilusión de un término que recientemente se ha erigido en mantra de los tecnólogos: empoderamiento.
Continuamente se enfatiza la oportunidad de atesorar un poder, en cierto modo difuso, a quienes formen parte de las redes sociales, a quienes utilicen de modo activo y participen en la creatividad de la inteligencia colectiva que pretende ser la Web Social. No obstante, más allá de los discursos panegíricos que celebran cualquier innovación tecnológica, la realidad de los hechos desmiente la idea de una utopía tecnológica ya realizada. Al contrario, es paradójico que en la era en que casi todos y, en especial, los jóvenes están suscritos a varias redes sociales (Facebook, Tuenti, LinkedIn), el déficit democrático se haya profundizado. La dictadura de los mercados, de la Troika, la relación de vasallaje de los poderes políticos que representan antes al poder financiero que a sus votantes, encuentra como paliativo la sensación de participar en el espacio público a través de tales plataformas. Y estas redes sociales están sujetas, a su vez, a los criterios de rentabilidad económica, a las burbujas especulativas y a la lógica del capital. Sin duda es una engañifa hacernos creer que somos libres por el mero hecho de poder comunicarnos a través de dispositivos insertos en la economía capitalista, tales como los smartphones y las plataformas de mediación social.
El verdadero empoderamiento , el que no deriva de una traducción del anglicismo vacío, reside en ser capaces de darnos nosotros mismos nuestro propio destino, como postulaba Pico Della Mirandola acerca de la dignidad humana. Antes de considerar las desigualdades pertenecientes a la brecha digital, entre quienes acceden y utilizan las nuevas tecnologías y quienes no, habría que formular la pregunta sobre qué poder se arroga el ciudadano en la determinación de sus condiciones de vida. Acumular 100 amigos, un millón de amigos en Facebook es irrelevante a la hora de adquirir la capacidad y ejercer de facto el poder sobre nuestras propias vidas. Por paradójico que sea, conforme nos convertimos en proletarios digitales, los propietarios de los medios de producción simbólica, en este caso, transforman en ganancia privada el tiempo de conexión pública a sus redes. ¿Por qué seguir hablando de Web Social cuando debería llamarse Web Corporativa? Los trabajadores son los propios usuarios mediante sus actividades online, y son trabajadores precarios, no remunerados por el valor que generan.
La deriva privatizadora
El contexto de la actualidad se halla marcado por la tendencia neoliberal a desmantelar los avances sociales. La educación, la sanidad: los sectores clave de nuestra sociedad, que no habrían de ser objeto de negociación alguna, se van desmantelando progresivamente. En su lugar, lo privado se hipertrofia y se ofrece como única alternativa a lo público defenestrado: se generan así espacios de exclusión a quienes no dispongan del poder adquisitivo suficiente. Dentro del tsunami privatizador, que castra lo público demonizado y estigmatizado como un mal a erradicar, la gestión de las relaciones sociales es otro de los aspectos de la vida que ha de pasar, necesariamente, por los circuitos de generación de valor monetario. Facebook es, quizás, el emblema de esta corriente de mercantilización de territorios de la vida antaño alejados de la mediación del Mercado. Pongamos por caso las redes profesionales como LinkedIn, también un valor bursátil. O, por ejemplo, la gestión y administración mercantil de los afectos en Meetic o incluso la organización de las infidelidades en Ashley Madison.
Perfiles y sombras
En el proceso de mercantilización de la vida cotidiana, de privatización de bienes públicos, la gestión de los afectos se añade a la gestión de los tiempos de ocio y de negocio. Las relaciones sociales que hasta hace poco no eran objeto de conversión en mercancía están siendo mediadas por corporaciones empresariales. De este modo, la deuda que contraemos con tales plataformas por utilizar sus servicios se paga con el precio de aceptar expresamente sus contratos leoninos. ¿Qué ofrecemos como moneda de cambio al servirnos de tales redes? Nuestra vida tanto pública como privada siempre que sea mediada por estas plataformas, una vez que se nos crea la dependencia casi patológica respecto a las plataformas para no ser excluidos de las redes sociales. Si no estás en Facebook, pierdes el hilo de la actualidad, parece ser el axioma. Bajo la amenaza de la exclusión, muy pocos entran a valorar el uso que se haga de nuestros datos en las redes sociales. Véanse si no los contratos fáusticos de privacidadque hemos de firmar para inscribirnos como usuarios. La pregunta es si dejaríamos a un desconocido que utilizase para lo que quisiera todos nuestros comentarios, nuestras fotos por un “tiempo razonable” (es decir, por el tiempo que le venga en gana).
Se trata de la desposesión de nuestros rastros en la Red. De la usurpación de nuestros recorridos virtuales, que son monitorizados y recensados por las plataformas a las que hemos cedido, voluntariamente, el poder de acceder a nuestras vidas digitales. El tráfico es hoy en día de datos de usuarios para generar perfiles de públicos objetivos para anunciantes. Así funciona, por ejemplo, con el modelo de negocio de Google. Ocurre como en el cuento de Hans Christian Andersen titulado “La sombra”. Nuestra sombra digital, los datos que detentan estas empresas sobre nuestro comportamiento en red acaba por subyugarnos, de modo que las personas se convierten en siervas de su propia sombra. Esclavos de nuestros perfiles en Red. Considérese la incipiente industria de la vigilancia en Internet, que ha puesto al descubierto Wikileaks a través de sus Spyfiles.
Comunicación como bien público
En realidad, la cuestión capital se articula en torno a la comprensión de los espacios comunicativos como servicios públicos o como entornos privatizados. Las redes sociales en particular y el espacio digital en general (desde Internet y su infraestructura física hasta la industria del software y hardware) habrían de concebirse desde la óptica de un derecho humano. Por lo tanto, en lugar de servir a intereses pecuniarios, de devenir tecnologías de control para la trazabilidad de los ciudadanos con fines comerciales y políticos, habrían de ser patrimonio de la ciudadanía. Aunque suene utópico, consideremos por un momento la creación del lenguaje como plataforma común para la socialidad: ¿alguien suscribiría un contrato para poder utilizar las metáforas, las metonimias? Sería absurdo, tanto como lo es que en este contexto de recortes se continúen utilizando lenguajes informáticos privativos en lugar de software libre .
Como herramientas de mediación, se trata de un sector estratégico a la hora de conformar una ciudadanía más contestataria e insurgente ante las catástrofes que hoy en día expolian los servicios públicos. En su lugar, las redes sociales parecen servir más como arma de distracción masiva, como máquina para el consenso y la conformidad de los ciudadanos, entretenidos en fruslerías y en mera charlatanería mientras otros ganan dinero con ello y profundizan así las desigualdades sociales. El bien público de la comunicación digital no debe permanecer en manos de corporaciones globales, de entidades financieras. De lo contrario nos asimilamos a los espectadores alienados de televisión, que un directivo de TF1 definió como tiempo de cerebro disponible para ser vendido a sus anunciantes.

miércoles, 23 de mayo de 2012


         
Venezuela
Trabajan para sacar a Windows de las computadoras VIT


CiudadCCS_23-05-2012

La entrega de un millón 600 mil computadoras “Canaimitas” a niños y niñas de todo el país es, sin duda alguna, uno de los mayores logros recientes de la revolución bolivariana, y uno de los más importantes desde el punto de vista educativo. Pero también hay que destacar que ellas no usan Microsoft Windows; usan un sistema diseñado en nuestro país, que viene con todo lo necesario para que nuestros chamitos puedan educarse, investigar y hacer sus tareas.
Ese sistema es Canaima GNU/Linux, sistema diseñado por entes del Estado cumpliendo un decreto firmado por el Presidente Chávez en 2004, basado en Debian, inmune a virus, con miles de aplicaciones y que, al ser software libre, podemos mejorar de acuerdo a nuestras necesidades.

Semanas atrás comentamos la molestia de muchos colectivos de Software Libre al enterarse de que Cantv exigió a VIT comprar 205 mil licencias de Microsoft Windows por un costo de 53 millones de bolívares fuertes (unos 12,3 millones de dólares), para colocarlas en equipos que Cantv venderá con financiamiento a través de su plan Internet Equipado. Molestia entendible porque el Estado ha trabajado duro en crear Canaima GNU/Linux. El usarlo nos permitiría ahorrarnos esos 53 millones, en vez de dárselos a una empresa transnacional que política e ideológicamente está en contra de los pueblos del mundo.
Foto: AVN

Canaima no sólo es lo suficientemente confiable como para instalarlo en la administración pública y en nuestras Canaimitas. Además, nos ahorra grandes sumas de dinero: usar Microsoft Windows en las Canaimitas nos hubiera costado, hasta ahora, 413 millones de bolívares fuertes (casi 100 millones de dólares) en pagos a Microsoft. Ese monto son dos tercios del costo de un satélite de observación, como el futuro satélite Francisco de Miranda que se lanzará en octubre.

Hoy traemos buenas noticias: Cantv tiene algunos argumentos para justificar la innecesaria compra de miles de licencias de Windows, pero hay gente en el Estado y las comunidades trabajando duro para dejar dichos argumentos en el pasado. Esto se discutió en la Sexta Cayapa Canaima GNU/Linux, que se efectuó la semana pasada en la Unellez Barinas. Las cayapas son reuniones efectuadas cada cierto tiempo entre desarrolladores de Canaima y comunidades, para evaluar avances y trabajar en mejoras y en el ciclo de desarrollo de la distribución, que debe sacar una versión nueva cada cierto tiempo. 
La cayapa Barinas. Foto: Canaima Educativo Barinas

“Ha habido mucha crítica y mucho revuelo por el hecho de la compra de licenciamiento privativo para la instalación de Windows en las computadoras que fabrica VIT”, indicó José Sosa, presidente del Centro Nacional de Tecnologías de Información (CNTI), ente público que lidera el desarrollo de Canaima, a quien entrevistamos en el programa “Cópiate esta radio” de Alba Ciudad el pasado viernes. “Están surgiendo proyectos e ideas para zanjar o evitar todos los argumentos que puedan haber del lado industrial o del lado de ministerios para futuras compras de software privativo, para que no hayan argumentos”. 

Soporte técnico: el principal rollo 

Uno de los problemas argumentados por Cantv es la inexistencia de un centro de soporte Canaina, que permita a sus usuarios resolver los inconvenientes técnicos que puedan tener. Sosa señaló que “hay un proyecto para conformar una red nacional de soporte técnico”, que surgió de las mesas técnicas de la cayapa y el CNTI está estructurando, “pero todavía estamos recibiendo ideas”. 

Una red de soporte para Canaima puede armarse por muchísimo menos de Bs. 53 millones. Comprendemos que la estructura propia del Estado burgués impide construirla de la noche a la mañana, pero el problema con Cantv y Windows tampoco es nuevo: existe desde la mismísima nacionalización de Cantv. 

Otro de los argumentos esgrimidos es que hay algunas marcas de impresoras, webcams o dispositivos que no funcionan con Canaima, o que requieren algunos pasos adicionales para instalarlos, complicando el soporte técnico. En la cayapa se propuso elaborar bases de datos de “arquitecturas de hardware para los diferentes modelos de VIT y de cualquier computador que se fabrique o se importe en Venezuela, donde tengamos claridad en cuanto a cuales elementos de hardware son compatibles con Canaima y cuales no; sobre cuáles se pueden desarrollar drivers o cuáles están en proceso de desarrollo de drivers, y en cuales es imposible hacer adaptaciones por limitaciones de los proveedores; inclusive poder informar a tiempo a la industria de qué equipamiento de los cuales están comprando puede ser certificado con Canaima y cuales no”, indicó Sosa. 

La idea es que los equipos que se fabriquen en Venezuela por ensambladoras como VIT o Síragon “puedan obtener una certificación antes de salir al mercado, de manera que podamos garantizar a la población y a la Administración Pública que funcionan con Canaima”. 


Sería algo parecido a las calcomanías “Designed for Windows” que Microsoft coloca en muchos computadores para garantizar que funcionan con Windows. 

La unión entre el gobierno bolivariano y las comunidades de Software Libre ha logrado excelentes soluciones a problemas de nuestra población. La niña mostrada abajo se llama Ariangelys, de Carúpano, estado Sucre, y a pesar de tener discapacidad visual puede usar su Canaimita porque viene con software libre para personas con discapacidad (ver http://youtu.be/Acfz69IyRcQ).
(Foto: Pedro Lugo)

Bajo Windows, habría que comprar una licencia que cuesta 895 dólares para que su computador tenga un software lector que le permita utilizarlo. Pero el problema no es sólo el precio; es la necesidad de ser soberanos, eliminar la dependencia a corporaciones para nada interesadas en nuestro desarrollo e invertir el dinero en cosas mucho más necesarias e importantes. 

Cayapa exitosa 

En el núcleo Barinas de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos (Unellez), decenas de desarrolladores, miembros de comunidades de software libre y representantes de entes públicos, medios alternativos y movimientos sociales se dieron cita en la sexta Cayapa Canaima GNU/Linux para trabajar en mejorar el ciclo de desarrollo de nuestro sistema operativo venezolano. Cabe destacarse el trabajo de Augusto Dávila, uno de los organizadores locales. 

Participantes en la sexta cayapa. Foto: CNTI

“La cayapa este año se realizó en la Unellez en Barinas, que nos prestó y nos ayudó mucho en la organización”, explicó Sosa. “Estamos bastante contentos con los resultados de la cayapa este año; a diferencia de otras cayapas anteriores, los avances este año en cuanto a las decisiones técnicas de Canaima GNU/Linux han sido bastante importantes. Hay bastante definición en cuanto a cómo debe ser el proceso de desarrollo de la distribución: De qué manera se van a articular los diferentes actores -las comunidades de software libre, los programadores que están trabajando en las diferentes partes o módulos de la distribución- en cuanto a cómo se van a ir haciendo los cambios, de qué manera se van a ir liberando las nuevas versiones de Canaima, cuáles son las etapas de desarrollo, cuántas versiones vamos a tener, etc.” 

Indicó Sosa que “todo lo que se está logrando se está sistematizando simultáneamente y se está colocando en los wikis (páginas web) asociados con el CNTI y la distribución Canaima, y los resultados han sido bastante interesantes”. 

Contrato Social 

Indicó Sosa que también se iniciaron las acciones para discutir y llegar a acuerdos con respecto al Contrato Social de Canaima. Debian, la distribución de GNU/Linux en la cual está basado Canaima, tiene su contrato social, con una serie de principios en torno a cómo es dicha distribución. Sosa aclaró que el de Canaima “será un poco más organizativo, para dejar claro como se toman las decisiones, los distintos roles, etcétera”. 

Canaima, no más como "proyecto" 

José Sosa (Archivo)

Canaima GNU/Linux es desarrollado como un proyecto dentro del CNTI. Por ende, todos los años tiene que solicitar financiamiento al Fonacit para tener presupuesto y continuar su desarrollo. Ahora bien: los proyectos culminan, al igual que cuando construimos un edificio, y Canaima no puede culminar: su desarrollo tiene que continuar permanentemente, actualizándose sus aplicaciones e incorporándose nuevos contenidos y desarrollos todo el tiempo.

Nos explicó Sosa que hay una propuesta para crear “un ente público que se encargaría de darle figura jurídica al Proyecto Canaima; que no se vea como un proyecto, sino como un programa o una actividad estratégica del Estado para la cual invierte recursos y contrata personal, pero que estén dedicados a eso, no que estén contratados a tiempo determinado y tengamos que hacer extensiones de los contratos. Es una manera de fortalecer y darle más suntentabilidad a futuro el proyecto”.

“Hubo una proposición desde el ministerio para integrar a las comunidades que participan en el Proyecto Canaima en la proposición de la estructura organizativa y la estructura” de ese futuro ente público, indicó Sosa. “Son ideas que no son nuevas, que tienen cabida en otras organizaciones que desarrollan proyectos en software libre, como Debian, que tiene una figura jurídica para recibir donaciones, o como el Cenatic (Centro Nacional de Referencia de Aplicación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación) en España”.

Indicó que no tienen definición aún sobre la figura jurídica. “Queremos que las mismas organizaciones de software libre hagan propuestas”.
José Sosa, licenciado en computación de la UCV, es conocido entre los informáticos venezolanos por haber creado Kukenan, una de las primeras distribuciones venezolanas de GNU/Linux. Luego, como director de informática en Fundayacucho bajo la gestión de Jorge Arreaza, él y su equipo diseñaron los sistemas en software libre que permitieron que cientos de miles de estudiantes universitarios pudieran solicitar una beca desde cualquier infocentro o cibercafé, eliminando los viajes a otras ciudades que muchos jóvenes tenían que hacer para solicitar una beca, durmiendo en el piso esperando en largas colas. Hoy, Sosa dirige el CNTI y el Centro Nacional de Innovación Tecnológica (Cenit), dos entes dentro del Ministerio del P.P. Para la Ciencia, Tecnología e Innovación.


(Esta es la versión sin límite de espacio del artículo publicado en CiudadCCS este 22 de mayo de 2012).

martes, 22 de mayo de 2012


       
Científicos de todo el mundo se indignan ante el exceso de sustancias químicas en nuestros cuerpos y medioambiente



Científicos y representantes de instituciones internacionales relacionadas con la salud y el medioambiente se han reunido del 16 al 18 de mayo en la Universidad Politécnica de Madrid para dar voz de alarma sobre los perjuicios de nuevas tecnologías y sustancias, incluyendo transgénicos, pesticidas, nanotecnologías y ondas electromagnéticas entre otras.
Ecologistas en Acción, al igual que los científicos participantes, acusa a las autoridades de dar la espalda a la ciencia independiente, para privilegiar los estudios parciales de la industria sobre los riesgos de sus propios productos. Un verdadero escándalo sanitario contra el cual llama a actuar, si no se quiere ver seguir aumentando el número de cánceres en el futuro.
Desde el fin de la 2ª Guerra Mundial, el volumen de substancias químicas producidas al año en Europa ha pasado de ser de 1 millón a 400 millones de toneladas. Hoy en día, estas están por todas partes, tanto en nuestro entorno, comida, como en nuestros productos de uso cotidiano como cosméticos, productos de limpieza, productos de aseo personal, plásticos de envase etc. Nicolás Olea, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, se alarma entre otros que el Bisphenol A, una sustancia estrogénica y un pertubador endocrino presente de forma habitual en los plásticos, sea presente en la totalidad de la población: "El 100% de las mujeres embarazadas del tercer trimestre en España y el 100% de los niños de 4 años mean todos los días Bisphenol A, además de otros 17 residuos".
El medioambiente también sufre de las últimas innovaciones tecnológicas. Después de 15 años de soja transgénica, la zona del Río de la Plata en Argentina está tan afectada por los monocultivos que es conocida como la "República Unida de la Soja" por los industriales. Ana Herrero, de la Universidad Nacional de General Sarmiento, denuncia una grave contaminación por los pesticidas, que mata la biodiversidad, empobrece los suelos de sus macronutrientes para luego dispersarse y atravesar las fronteras. Así mismo, muestra su preocupación por el fenómeno que acompaña los monocultivos de transgénicos, que se traduce por prácticas de deforestación así que la exportación del modelo de soja a otras áreas.
Ante tales casos, el Congreso Internacional de Riesgos para la Salud Publica y el Medio Ambiente, organizado por Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental, la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) y la Fundación Vivo Sano/HDO, no se contentó de difundir estudios sino que llamó a actuar al nivel legislativo: "Este congreso era necesario porque siempre falta debate, falta un lugar donde poner por escrito un plan de acción concreto de cómo mejorar a nivel legislativo todas las políticas públicas que hoy en día se supone que nos dan un nivel de seguridad, y esto desde luego es muy mejorable, porque no hay criterios que unifiquen la seguridad ciudadana. Aquí en España se hacen transgénicos y en otros países no. La seguridad no es igual en todas partes ni se exigen los mismos niveles", afirmó Irina de la Flor, responsable de la Organización para la Defensa de la Salud (HDO) y miembro del comité de organización del Congreso.
Para Irina de la Flor, resulta inadmisible la falta de control legal sobre estas sustancias tóxicas y la falta de análisis científicos sobre sus efectos a largo plazo, puesto que muchas veces las consecuencias sólo aparecen con el paso de los años. Un situación ventajosa para la industria, que ahorra gran sumas de dinero en evaluaciones científicas al entregar estudios superficiales: "Estamos siendo los conejillos de Indias de unas tecnologías que se introducen y para las cuales no hay una seguridad ni un control de riesgos, tal y como se hace en medicamentos o en otros productos".
En efecto, de los 135.000 compuestos químicos que la UE tiene inventariados, sólo hay "estudios toxicológicos en menos de 20% y estudios completos en no más de 20 sustancias", subraya el científico Nicolás Olea. Que además recuerda que lo factores ambientales son los responsables del 90% de los cánceres, de las alergias, de los problemas de la reproductividad humana, etc. "Lo peor es que la clase médica tampoco es consciente de estos riesgos. Para los profesionales de la salud éste es un asunto totalmente desconocido, tan lejano como está la agricultura ecológica de los médicos de cabecera", añade.
Frente a estos escándalos sanitarios, Ecologistas en Acción exige que las autoridades de regulaciones como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) den prioridad a estudios independientes sobre los estudios parciales de la industria y que coloquen el principio de precaución al centro del protocolo de evaluación. La definición de innovación ya no debe restringirse al dominio ecotecnológico, sino que extenderse a creatividad social, promoviendo una reflexión ética y democrática sobre los objetivos de los avances tecnológicos y sobre sus verdaderos beneficiados.
Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article23261.html